Irán no se deja intimidar ante amenazas de EEUU, dice Araghchi

En la entrevista citada por NDTV, Araghchi revela que las conversaciones con emisarios de Donald Trump se desarrollaron bajo la posibilidad constante de ataques militares contra Irán. El ministro asegura que Teherán se negó a ceder ante las presiones, y lanza la frase “Esto no es Venezuela”, con la que descarta que la captura o eliminación de un solo líder pueda derrumbar el sistema político iraní.

Araghchi sostiene que la estructura de poder en Irán es más descentralizada y “en mosaico”, por lo que un golpe contra una figura no paraliza la toma de decisiones del Estado. En contraste, menciona a Venezuela como ejemplo de país donde, a su juicio, la detención de un presidente podría provocar temor generalizado y la rendición de otros dirigentes, algo que, insiste, no se replicaría en la República Islámica.

Muerte del líder iraní y advertencias militares

El canciller recuerda que el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel del 28 de febrero, que según la nota acabó con la vida del líder supremo Ali Jamenei, abrió la fase más intensa de la guerra contra Irán. Araghchi atribuye ese golpe a una “vulnerabilidad de seguridad” interna y alerta que dicha falla aún no ha sido subsanada por completo.

Tras conocerse la muerte del líder, el Gobierno iraní evaluó cerrar el estrecho de Ormuz y atacar bases militares estadounidenses, medidas que el ministro presentó como respuesta directa contra Washington. En paralelo, Teherán denuncia ante organismos internacionales que los bombardeos de la coalición estadounidense-israelí han destruido decenas de miles de estructuras civiles y causado miles de víctimas, entre ellas centenares de niños y mujeres.

Araghchi: Irán no se deja intimidar

En la entrevista, Araghchi recalca que Irán solo acepta negociar “cuando tiene la ventaja en el frente militar”, y que la resistencia interna impidió que Washington y Tel Aviv lograran una victoria rápida. El ministro afirma que Israel calculó que un ataque breve bastaría para “destruir todo”, pero se encontró con una respuesta prolongada que forzó, al menos temporalmente, la suspensión de la ofensiva.

El jefe de la diplomacia iraní también asegura que el país reestructuró su arsenal de misiles para evitar quedarse sin capacidad de fuego, incluso tras lanzamientos masivos. Esa preparación, sostiene, refuerza el mensaje de que Irán no se deja intimidar por amenazas de nuevas operaciones militares y que cualquier intento de presión armada será respondido con represalias en la región.

Impacto regional y lecturas desde Caracas

El texto de NDTV se publica en un contexto de guerra abierta entre Estados Unidos, Israel e Irán, con ataques reportados contra objetivos militares y civiles, y con Teherán llevando evidencias de presuntos crímenes de guerra a la Corte Penal Internacional. Para lectores en Caracas, la comparación de Araghchi con Venezuela abre un debate sobre la percepción internacional del país y sobre el uso de su experiencia reciente como ejemplo de “cambio de régimen” en discursos de otras potencias.

Mientras Irán insiste en que su población “no se someterá” a la voluntad de Estados Unidos y que la guerra ha fortalecido la narrativa de resistencia, la referencia a Venezuela sugiere que Washington sigue viendo a ambos países dentro de un mismo arco de confrontación geopolítica. En este marco, comprender los matices de esa comparación resulta clave para analizar cómo se construyen los relatos de fortaleza o vulnerabilidad estatal en Medio Oriente y América Latina.