Los argentinos Pili Giménez y Lucas Aguilera permanecen retenidos en Bengasi

Rubén Armendáriz

Desde hace cinco días, María Paula “Pili” Giménez y Lucas Ezequiel Aguilera, periodistas argentinos que integraban la caravana humanitaria Global Sumud Maghreb, permanecen detenidos en Bengasi, Libia. La Cancillería argentina confirmó este viernes que realiza gestiones diplomáticas, aunque reconoció que todavía no tiene información sobre cuándo podrían recuperar la libertad.

Periodistas y movimientos sociales solicitaron a la Cancillería argentina que exija a los captores de Giménez y Aguilera  la prueba de vida inmediata, confirmación oficial de su paradero, comunicación directa e inmediata con sus familias, acceso humanitario y consular pleno, Información oficial sobre las condiciones de detención del conjunto del grupo., y la pronta liberación de todas las personas voluntarias humanitarias que se dirigían hacia Gaza.Libia del Este; los argentinos Paula Giménez y Lucas Aguilera permanecen incomunicados desde el 24 de mayo

Paula Giménez, psicóloga, y Lucas Aguilera, médico veterinario, codirectores de investigación de NODAL (Noticias de América Latina y el Caribe) y colaboradores del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE) integraban una misión internacional que trasladaba alimentos, medicamentos y ambulancias con destino a Gaza. Junto a otros ocho activistas, habían avanzado hasta un puesto militar cercano a Sirte para negociar el paso del convoy cuando fueron retenidos por fuerzas del este libio.

Las autoridades vinculadas al mariscal Jalifa Haftar argumentaron que el grupo ingresó a una zona de seguridad sin completar los permisos correspondientes. Desde entonces, están bajo custodia en una región con fragmentación política y militar que domina Libia desde la caída de Muamar Gadafi.

 

La declaración oficial incluyó además una frase que generó malestar político: aseguró que el Estado brinda asistencia consular “inclusive frente a acciones imprudentes y temerarias”. Con la clara intención de responsabilizar a quienes participaban de la misión humanitaria.

Según informó oficialmente el Ministerio de Asuntos Exteriores de Italia, el Cónsul General de Italia en Bengasi, Filippo Colombo, realizó en las últimas horas una primera visita a dos ciudadanos italianos integrantes de la denominada “Flotilla terrestre”, quienes se encuentran bajo custodia en una dependencia policial de Libia oriental.

Sin embargo, la Cancillería italiana no informó cuántas personas permanecen actualmente retenidas ni publica un listado completo con sus nombres e identidades, no brinda información oficial sobre el paradero ni el estado de salud del conjunto del grupo internacional retenido. Asimismo, no existe hasta este momento confirmación oficial sobre María Paula Giménez y Lucas Ezequiel Aguilera, ciudadanos argentinos integrantes de la misión humanitaria.

No se informó tampoco si existe una fecha prevista de liberación ni resolución respecto de su situación. La propia Cancillería italiana informó haber solicitado mejoras en las condiciones en las que permanecen privadas de su libertad las personas visitadas, así como su extensión al resto del grupo de distintas nacionalidades, lo que confirma la continuidad de una situación de privación de libertad bajo custodia de autoridades de Libia oriental.

Bloqueo de la ayudaSolidaridad con Palestina. Libia detiene a activistas del convoy ...

Mientras la flotilla de ayuda a Gaza fue interceptada por las Fuerzas Armadas de Israel, tomando prisioneros a sus integrantes y sometiéndolos a vejaciones y torturas,  el gobierno de Libia del Este está bloqueando la libre circulación del convoy terrestre, misión que cuenta con más de 500 voluntarias y voluntarios, con profesionales de distintos campos como médicos, profesores, ingenieros/as, psicólogas/os y especialistas, y presencia de delegaciones de más de 30 países, entre ellos Argentina, China, Indonesia, Pakistán, Italia, España, Estados Unidos, Chile, Uruguay, entre otros.

Sin dudas, mpedir el ingreso de alimentos, insumos médicos y equipos de asistencia constituye una violación flagrante del derecho internacional humanitario, frente a un genocidio en curso, el asedio sostenido y la destrucción de las condiciones materiales de vida de todo un pueblo. La protección de la población civil no puede quedar subordinada a intereses geopolíticos ni a estrategias de guerra que profundizan el sufrimiento de millones. Su libre tránsito deboera ser garantizado sin hostigamientos, amenazas ni ataques de ningún tipo.

*Periodista y politólogo, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)