2013, otro año electoral en Argentina

37

JUAN GUAHÁN| Este año 2013 es impar, para los cronogramas electorales de los argentinos es un año de elecciones nacionales. El gobierno se prepara, bastante silenciosamente, para una batalla crucial. No todo, pero gran parte de su futuro se juega allí.Question Latinoamérica

arg Cristina clarinTodos los que están medianamente informados, en cuestiones políticas, saben que la fecha clave de nuestro futuro en ese tema  es el 2015. Pero nadie ignora que, gran parte, de esa decisión se construirá durante este 2013. Este año se renovará la mitad de los diputados y un tercio de senadores. Si Cristina consiguiera reunir la suficiente cantidad de legisladores (2/3) que habiliten una Reforma Constitucional, difícilmente podría sustraerse a la demanda de intentar la “re-re”. Si eso no se da totalmente, lo cual es muy probable, pero queda cerca de lograrlo también se puede pensar en esa reforma constitcional. Si solo faltan algunos legisladores hay dos caminos para alcanzarlos.

Por un lado se sabe que el oficialismo tienes vastas herramientas para convencer a más de un dudoso. También pede negociar con otras fuerzas políticas (aliados, amigos, el socialismo de Hermes Binner, los radicales, el PRO de Macri) las características de esa reforma constitucional. De ese modo el objetivo también podría ser logrado.

Si queda lejos de los números necesarios entonces habrá que mirar la cara de los que siguen en la lista. Los candidatos de la oposición saben que sin un peronsimo dividido sus chances se parecen muchos a un cero.
Pero vayamos a algunos datos. Los diputados que este año cesan en sus mandatos fueron elegidos en el 2009. Esa fue la peor elección del kirchnerismo, salvando la inicial, aquella primera vuelta del 2003 en la que Néstor consiguió apenas un poco más del 22% de los votos emitidos. En el 2009 el kirchnerismo solo consiguió el 31,2% de los votos. De los 60 diputados que renovaba solo logró mantener 31, perdiendo 29. La segunda fuerza, el Acuerdo Cívico y Social conducido por Elisa Carrió, logró el 30,7%. Más atrás vendría el PRO (Macri) con el 18,7% y el PJ, no kirchnerista, con el 8%.

De modo que al kirchnerismo no le resultará nada díficil renovar por lo menos el numeros de diputados que se van. Eso le garantizaría mantener su actual mayoría parlamentaria (que requiere 129 legisladores), pero le resultará muy díficil llegar a los necesarios 2/3 para la reforma constitucional. La oposición sabe que reuniendo menos de 100 diputados logrará bloquear todo intento de reforma constitucional, por eso –a fines del año pasado- hizo firmar a unos 100 diputados un documento donde se comprometen a no dar su voto para la necesaria Reforma.

Las cosas en el Senado son más complicadas para el oficialismo. Los senadores se renuevan por tercios cada cuatro años. Los actuales son los que fueron electos en el 2007, cuando el oficialismo sacó más del 45% de los votos. Sobre 72 senadores, el oficialismo cuenta con 34 senadores propios y 7 aliados. Este año pondrá en juego 13 propios y 6 aliados. De allí que a la oposición le resulta aún más fácil bloquear los intentos de Reforma constitucional que pudiera tener el oficialismo. Se votarán senadores en las provincias Río Negro, Salta, Neuquén, Entre Ríos, Tierra del Fuego, Chaco, Santiago del Estero y la Capital Federal. Es sabido que el que gana coloca dos senadores y el que le sigue pone el tercero.

Pensando en octubre

Armando el paquete para estas próximas elecciones todos, oficialismo y oposición, están con la cabeza puesta en ver cómo logran despertar confianza en los electores. Naturalmente quien tiene mayores responsabilidades y posibilidades es el propio gobierno, que –hablando en términos boxísticos- tiene que defender su corona.

En función de esta situación el gobierno está imaginando, guardado en un cofre bajo 7 llaves, algunas medidas para lograr su objetivo. Visto a vuelo de pájaro está pensando en cómo atender los reclamos de tres sectores. En camino de recuperar lo que ha perdido estos meses y asegurar que  no se pianten los que hoy tiene, como propios.

Es sabido que la mayor fuerza del kirchnerismo está en los sectores más humildes. Por su tradición peronista y por la amplitud de los planes sociales es allí donde está más firme el voto al oficialismo. Entre las medidas que beneficiarían a este sector se encuentra un incremento en el monto de esos planes sociales, cuyo ingreso está sufriendo el desgaste producido por la inflación. Como no es de esperar una rotunda mejora en materia de más trabajo y mejores salarios, la acción gubernamental se orientará en Programas más específicos o localizados, como la terminación de planes de vivienda y la masificación de entrega de computadoras a  niños y jóvenes.

Macri y Scioli, precandidatos a la presidencia
Macri y Scioli, precandidatos a la presidencia

Respecto a los asalariados registrados (“en blanco)” la situación es más complicada porque más del 20% del sector está afectado por los descuentos vinculados a “ganancias”. Aquí está en estudio la forma de vincular el tema del aumento por paritarias con la suba del mínimo no imponible. Esperan satisfacer a una franja de trabajadores afectados por estos descuento sin que ello produzca un agujero en las arcas estatales y logrando –a su vez- que el salario por convenio quede un poco por debajo del actual ritmo de inflación. Para garantizar que se mantenga el nivel de ocupación se están planificando las medidas que vayan abriendo la mano para la importación de insumos industriales, que hoy tiene variadas restricciones.

Las dificultades y esfuerzos para satisfacer a los sectores ya señalados se vuelve mucho más complicada cuando se coloca sobre la mesa la situación de los sectores medios. Allí la cuestión no es mantenerlos, sino recuperarlos, volver a enamorarlos. En este caso se trata de volver a congraciarse con ellos y asegurar que puedan mantener el consumo al que accedieron en estos años. La ampliación de los planes de vivienda (Procrear); la oligación que los bancos y financieras coloquen una parte de su cartera en créditos productivos para las pymes, forma parte de esta batería de medidas.

La idea es que se forme un estado de opinión, que circule por la sociedad, en el sentido de la preocupación gubernamental por la situación de la clase media. Este ha sido el sector donde más penetración está teniendo las campaña de prensa, contra el gobierno, armadas desde los grandes medios.

Malvinas y fragata

En materia internacional hubo dos hechos que hablan de los principales problemas que los argentinos tenemos en esta materia. Se trata del viaje de retorno de la Fragata Libertad que estuvo retenida, durante varias semanas, en un puerto de la República africana de Ghana y el inédito intercambio de mensajes entre los gobiernos argentino y británico por el tema de Malvinas.
Retenida con motivo del descarado reclamo de los fondos buitres y por cierta impericia diplomático-militar, al haber autorizado el anclaje en ese puerto, la Fragata Libertad ya navega cerca de nuestro terriotorio. Luego de haber sido recuperada por la vía diplomática, el miércoles por la tarde estará en Mar del Plata. Miles de personas y 200 embarcaciones la recibirán, será una fiesta popular.

El 3 de enero de 1833 se produjo la usurpación inglesa al archipiélago malvinense. A 180 años de esa fecha nuestra Presidenta hizo un reclamo al gobierno británico para que cumpla con  lo ordenado por Naciones Unidas y se concrete el diálogo pendiente. La novedad estuvo que esa carta, una vez entregada al embajador inglés en Buenos Aires, fue publicada como solicitada en el diario The Guardian. El Primer Ministro inglés respondió diciendo que ellos harán lo que decidan los pobladores de las islas. Lo notable es que luego se publicaría, con el mismo tono, una solicitada del diario inglés The Sun gb cameron y cristinadirigida a nuestra Presidenta, en el Buenos Aires Herald de la misma ciudad, donde le termina diciendo: “las manos quietas”