El Movimiento No Alineado en un mundo multipolar: mantener y avanzar la paz y la seguridad internacional

Jorge Valero|

La Cumbre de Margarita del 2016 y el relanzamiento del MNOAL

Las Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL), reunidos el 20 de septiembre de 2017, en la ciudad de Nueva York, realizaron un examen de la situación internacional. En su Declaración Política aprobaron: “Reafirmar las posiciones contenidas en el Documento Final adoptado por los Jefes de Estado y de Gobierno del Movimiento durante la XVII Cumbre de la Isla de Margarita, Venezuela”, realizada en septiembre de 2016, bajo el tema: “Paz, soberanía y solidaridad para el Desarrollo”.

Esta histórica Cumbre coadyuvó a fortalecer y revitalizar la confianza colectiva en el luminoso futuro del Movimiento. El  Presidente Nicolás Maduro compartió las consideraciones de otras delegaciones, en cuanto a la necesidad de redimensionar el Movimiento y ponerlo a la altura de las grandes causas de la humanidad.Resultado de imagen para movimiento no alineado

Se refirió a la necesidad de luchar contra el terrorismo en todas sus formas y en favor de la paz. Destacó la importancia que tiene el desarrollo económico con equidad e inclusión social y el acceso al financiamiento para los países en desarrollo. Planteó que un comercio justo entre todos los países contribuye a la armonía universal. Subrayó que los países del Sur tienen el deber de invertir en una educación pública de calidad e inclusiva, para enriquecer el patrimonio espiritual de nuestros pueblos.

Llamó a fortalecer la identidad histórica del MNOAL, que está llamado –hoy más que ayer– a defender los intereses del Sur global.

La herencia de Bandung

El MNOAL dio sus primResultado de imagen para no alineados bandungeros pasos en el año 1955 en la Conferencia de Bandung, Indonesia. Esta histórica Conferencia Afro-Asiática es el antecedente más inmediato de su creación. Los diez Principios de Bandung fueron la base programática de este Movimiento; principios para orientar la conducta de sus miembros.

Al momento de celebrarse la Primera Cumbre de los Países No Alineados en Belgrado, en el año 1961, los países del mundo eran prisioneros de un modelo de organización impuesto por las grandes potencias occidentales. Desde entonces muchas cosas han cambiado. Se mantienen, sin embargo -e incluso se profundizan- las asimetrías entre los países en desarrollo y los países desarrollados.

La riqueza planetaria ha crecido a niveles inimaginables, pero se concentra en pocos países. El 1% de la población mundial se apodera del 99% de ésta. La pobreza, la desigualdad y la inequidad azotan a países en desarrollo.  Y los países desarrollados -hay que subrayarlo-, no están exentos de estos morbos.

Los países del Sur sufren invasiones foráneas y conflictos armados que son motResultado de imagen para no alineados bandungivados, fundamentalmente, por intereses geopolíticos de los grandes centros de poder. Y no son pocos los conflictos internos, y entre Estados, heredados desde tiempos coloniales. Rivalidades étnicas, religiosas o territoriales, alentadas desde el exterior, causan lamentables estragos en algunos países.

En Margarita se abrieron nuevos horizontes al MNOAL

La Cumbre de Margarita abrió nuevos horizontes para los países en desarrollo. Es el tiempo de los Pueblos del Sur. En Venezuela, Patria de Simón Bolívar, se renovó el inspirador espíritu de Bandung. En Margarita, los Jefes de Estado o de Gobierno del MNOAL examinaron las nuevas realidades de la situación internacional.

Ellos enfatizaron: “…son los países en desarrollo los que sufren más intensamente del desconocimiento del derecho internacional, de invasiones, de los despojos de la guerra y de los conflictos armados motivados fundamentalmente por los intereses geopolíticos de los grandes centros de poder, así como de los prolongados conflictos heredados del colonialismo y el neocolonialismo”.

Muchas de las calamidades y penurias que sufren países del Sur se han desatado por la violación de los propósitos y principios plasmados en la Carta de las Naciones Unidas y los Principios de Bandung. Razones más que suficientes para ratificar el compromiso con los Principios fundacionales del Movimiento, consagrados en la Declaración sobre los Propósitos, Principios y del Papel del MNOAL, consagrados en Bandung (1955) y Belgrado (1961).

En la Cumbre de Margarita se asumió el compromiso de redoblar los esfuerzos para eliminar la amenaza que supone para la especie humana la existencia de armas de destrucción en masa, en particular, las armas nucleares. Se decidió luchar por un mundo libre de éstas. También se reafirmó el compromiso con la promoción y protección de todos los derechos humanos que son universales, indivisibles, interdependientes, mediante el diálogo constructivo y la cooperación internacional.

Resultado de imagen para noal margaritaEn la Cumbre se subrayó que el derecho al desarrollo es un derecho inalienable y universal. Y que para alcanzarlo es necesario un profundo cambio en la estructura económica internacional, y la creación de condiciones económicas y sociales favorables a los países del Sur.

Bajo la Presidencia venezolana del MNOAL -capítulo Ginebra- se aprobó, en septiembre de 2016, una resolución en el Consejo de Derechos Humanos mediante la cual se decidió nombrar un Relator Especial sobre el Derecho al Desarrollo. Esta decisión coadyuvará a que –más temprano que tarde- la Asamblea General de la ONU adopte un instrumento universal vinculante sobre este importante derecho.

La Cumbre de Margarita declaró que los derechos humanos deben consolidarse mediante la adhesión a los principios de universalidad, transparencia, imparcialidad, no selectividad, no politización y objetividad. Condenó la promulgación y aplicación de medidas coercitivas unilaterales contra los países del Movimiento, en contravención de la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional.

Subrayó la importancia de promover el respeto a la diversidad cultural, social y religiosa, a fin de promover una cultura de paz, tolerancia y respeto entre sociedades y naciones, mediante el diálogo intercultural, interreligioso y entre civilizaciones.

En Margarita se ratificó que la soberanía, la libre determinación y la independencia de los pueblos son principios inalienables. Se renovó el compromiso de luchar contra el colonialismo y el neocolonialismo, contra el racismo, contra todas las formas de intervención foránea, contra toda agresión y ocupación extranjera, contra todo tipo de dominación. Y se ratificó que el MNOAL debe ser un factor de equilibrio en las relaciones internacionales, más allá de las alianzas militares de los centros de poder.

El mundo en que vivimos

Contrariando los humanistas y pacifistas principios del MNOAL, las grandes potencias de occidente continúan empeñadas en imponer su hegemonía y dominación. Se resisten a aceptar que el mundo vive una transición del esquema unipolar, regido por una potencia hegemónica, Estados Unidos, desde los comienzos del siglo XX, a un mundo pluripolar en el nuevo siglo XXI.

La potencia imperial hegemónica hasta hoy ha impuesto unos modos y estilos de vida a las sociedades modernas, a partir del americanismo como pensamiento universal. A éste se le presenta como un proyecto civilizatorio. Y ha sido impuesto con tanta fuerza que resulta difícil encontrar, a lo largo del siglo XX y lo que va del nuevo siglo, algún ámbito  del tejido social en el que no se muestre la “presencia americana”.

El Americanismo desconoce las realidades entre un continente y otro, entre unas naciones y otras, entre unos pueblos y otros. No toma en cuenta la diversidad cultural y las costumbres y tradiciones de los pueblos. Americanismo que, como ha dicho el pensador francés  J. F. Lyotard, ha sido impuesto a través de la “tiranía de lo universal” establecida a partir de la homologación de la universalidad con la uniformidad.

Con la modernidad capitalista se dio inicio a la supresión  de la convivencia entre lo diverso. La imagen y el concepto del hombre que los aparatos culturales e ideológicos han impuesto lo han convertido en un ser “individualista y relativamente ahistórico”. Se estableció una racionalidad formal a partir del individuo que le fue impuesta a la sociedad entera, a través de vetustas instituciones.

Herbert Marcuse describió, en su obra El Hombre Unidimensional, como las sociedades industriales del llamado mundo occidental esconden sus rasgos totalitarios. Como crean a los seres humanos falsas necesidades que lo convierten en un ente frenéticamente consumista.

Según Marcuse el consumismo contribuye a la mercantilización de la cultura y a una “tecnificación cosificadora de la conciencia”. Esta alienante realidad se ha extendido al mundo todo. Los países periféricos asumen como propios los estereotipos consumistas que les son impuestos a través de los medios masivos de comunicación.

La modernidad capitalista, al uniformar lo diverso, clausuró el discurso de la existencia de un mundo multicultural, pluricultural e intercultural, le negó su legitimidad. Petrifica la sociedad en una sola objetividad por lo cual aparta a los pueblos de su propia historia. Ya que, como bien lo dijera Max Weber, lo que identifica el espíritu del capitalismo es: “la existencia orientada únicamente por el lucro”.

Es por ello que esta americanización de la modernidad ha traído consigo un mayor empobrecimiento espiritual de los pueblos. Una mayor desigualdad e inequidad socioeconómica. Ha profundizado la injusticia social.

Con el fin de la guerra fría Estados Unidos se consolidó como potencia hegemónica, con la implementación del Consenso de Washington. El mundo se hizo unipolar, el neoliberalismo se estableció como modelo económico universal y el “americanismo” se constituyó en el fundamento doctrinario de la nueva ideología universal. Se ha hecho creer que el capitalismo, como sistema mundo, ha renovado su ángel. La realidad sin embargo es otra.

Los fundamentos teóricos de la “civilización occidental”, del capitalismo, venían siendo cuestionados desde unos años antes por J. F. Lyotard y el sociólogo R. Rorty. Ellos nos entregaron sus obras La condición posmoderna; y La filosofía y el espejo de la naturaleza. En estas se reflexiona sobre la vigencia y pertinencia de esa “civilización”.

El llamado  nuevo orden mundial, a partir de la edificación de un mundo unipolar, no tiene nada de novedoso. Sigue teniendo como fuente del poder la supremacía económica y la fuerza militar.

Medidas coercitivas unilaterales

Pertinente resulta aludir a la Declaración Política de New York en la cual los países del MNOAL afirman que el “…unilateralismo y las medidas coercitivas unilaterales impuestas por ciertos Estados, incluidas las de carácter económico, financiero o comercial que no se ajustan al derecho internacional, a la Carta de las Naciones Unidas y a las normas y principios que rigen las relaciones pacíficas entre los Estados…”

Estas son medidas que  “…tienen por objeto ejercer presión sobre los Países No Alineados – amenazando su soberanía e independencia y su libertad de comercio e inversión – e impedirles ejercer su derecho a decidir, por su propia voluntad, sus propios sistemas políticos, económicos y sociales…”

El MNOAL se rehusa a “…reconocer, adoptar o aplicar medidas o leyes coercitivas extraterritoriales o unilaterales…” E insta a sus miembros, a “…rechazar y condenar tales medidas o leyes y su reiterada aplicación; perseverar en los esfuerzos por revocarlas  eficazmente e instar a otros Estados a que hagan lo mismo, tal como lo han solicitado la Asamblea General y otros órganos de las Naciones Unidas, y solicitar a los Estados que aplican esas medidas o leyes que las revoquen total e inmediatamente”.

El unilateralismo y las medidas coercitivas unilaterales son mecanismos a través de los cuales las potencias occidentales se proponen alcanzar sus objetivos políticos de neocolonización de los países en desarrollo.

El pueblo venezolano es sometido actualmente a ilegales medidas coercitivas unilaterales impuestas por el gobierno de Donald Trump y algunos países de la Unión Europea. Con ellas se pretende doblegar la inquebrantable determinación del Gobierno Bolivariano, que preside Nicolás Maduro Moros, de continuar la senda trazada por Hugo Chávez Frías de construir una patria libre, soberana e independiente, al servicio de todos los venezolanos y venezolanas.

Esas medidas, que causan muerte, dolor y sufrimiento a nuestro pueblo deben ser rechazadas por todos aquellos que aman la paz y la justicia social internacional. Ustedes tienen la palabra.

La relación Sur-Sur como alternativa

Resultado de imagen para sur sur La crisis económica y financiera del capitalismo de los últimos años ha generado más pobreza, más desigualdad y más injusticia en el mundo. Crisis que fue provocada por los especuladores financieros, con la complicidad de los Gobiernos más poderosos del mundo y las instituciones de Bretton Woods.

Ante esta crisis, los países en desarrollo deben reforzar la Cooperación Sur–Sur y crear mecanismos alternativos y soberanos para superar el monopolio del crédito, que mantienen las instituciones de Bretton Woods.

Ante los intentos por erosionar la soberanía de los países, el MNOAL puede defender con mayor fuerza los intereses de las naciones del Sur.

El MNOAL y la Agenda para el Desarrollo Sostenible

Los miembros del MNOAL deben convertir la Agenda para el Desarrollo Sostenible, aprobada en septiembre del año 2015 por la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), en un documento fundamental para avanzar en la ruta que conduzca a superar las multidimensionales falencias que hoy existen.

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible le otorga a la igualdad y la dignidad de los seres humanos una importancia fundamental. Plantea la necesidad de avanzar en el diseño de un nuevo modelo de desarrollo en el cual el respeto del medio ambiente se coloque como una prioridad. Esta Agenda expresa las aspiraciones y prioridades que tiene la comunidad internacional para avanzar en la superación de las injusticias sociales y la destrucción del planeta.Resultado de imagen para sur sur

Los pueblos del Sur deben encontrar sus propios y originales caminos para superar la pobreza y la desigualdad Y así alcanzar un crecimiento económico que coloque la equidad y la justa distribución de la riqueza en el centro de su acción política. Necesario es diseñar una “economía para la vida”, en donde el trabajo antes que ser una rémora sea una actividad gratificante.

Los pueblos del Sur deben construir espacios para la vida en donde la relación hombre-naturaleza sea un proceso simbiótico; donde el hombre sea parte de la naturaleza. Solo así podemos impedir la destrucción del ambiente, del hábitat natural en el cual convivimos.

El mandamiento de la solidaridad

Perentorio es que invoquemos de nuevo hoy, en procura de la fraternidad universal, el mandamiento de la solidaridad. El poeta alemán Friedrich Hölderlin declamaba que, con su influjo, la humanidad se vinculará de nuevo a la grey no profanada por el arado del hombre.

Hoy causan estragos en el mundo el egoísmo y la voracidad crematística de unos pocos. Agobia un capitalismo salvaje que, como nunca antes en la historia, niega los fundamentos de la vida humana y destruye sin piedad la madre tierra. Como resultado de esa conducta depredadora y agiotista nos ha quedado la inequidad y la desigualdad.

En ese sentido vale la pena citar el informe, publicado en enero de 2014, titulado “Gobernar para las Élites: Secuestro democrático y desigualdad económica”, en el cual la organización internacional OXFAM revela que el 1 % de la población mundial amasará más riqueza que el restante 99 % en 2016.

El informe precisa que en el 2014, ochenta (80) personas poseían la riqueza que en conjunto tenían más de 3 mil 500 millones de personas, es decir, la mitad de la población mundial. Agrega que es “grave y preocupante” la magnitud del incremento en la concentración de la riqueza en una pequeña élite muy rica, la monopolización de oportunidades y la inequidad en la representación política que existe hoy.

Y es que las políticas neoliberales provocaron y acentuaron un desastre social y ambiental de inimaginables consecuencias. Políticas que aún se implementan, tanto en países del Sur, como en países desarrollados que habían alcanzado ciertos niveles de bienestar, con políticas de justicia social que éstos últimos habían adoptado después de la Segunda Guerra Mundial.

La globalización, con sus corolarios: la especulación financiera, el libre mercado y la desregulación financiera, no son –como pretenden los neoliberales– las fórmulas para lograr el desarrollo. Por el contrario, se han convertido en los verdaderos obstáculos para alcanzarlo.

Los neoliberales demonizan el Estado y consideran a los “mercados” como deidades de la economía. Como si estos mercados fueran entidades abstractas y no dinámicas antidemocráticas al servicio de ese uno por ciento (1%) que acapara la parte sustantiva de la riqueza mundial.

Estas perversas e inhumanas dinámicas son las causas profundas de la crisis. No pueden ofrecer alternativas societarias a escala humana, sino más sufrimiento para los pobres, para las clases medias, para los más vulnerables; en síntesis, para aquellos que Frantz Fanon llamaba “los condenados de la tierra”.

En su afamada obra El Satiricón, escrita en los primeros años del Siglo I de nuestra era, Petronio se preguntaba: “¿Qué pueden hacer las leyes allí donde la pobreza jamás conseguirá triunfar por ser el dinero el que domina?”.Imagen relacionada

Las duras e inhumanas políticas de ajuste fiscal que se aplican actualmente no resuelven, más bien agravan, las calamidades sociales.Estas políticas, como han señalado Joseph Stiglitz y Paul Krugman, Premios Nobel de Economía, profundizan la recesión y causan mayor padecimiento a mayor cantidad de seres humanos.

El economista francés Thomas Piketty, publicó un libro que ha suscitado un debate político y académico en Europa y en Estados Unidos; obra titulada El capital en el siglo XXI. Piketty demuestra, con base en un abundante acopio estadístico, cómo la riqueza y su distribución se han hecho más inequitativas en los últimos 250 años. Pero no era necesario que el analista galo llegara a estas conclusiones, para evidenciar que la brecha Norte-Sur y entre riqueza y pobreza se ha profundizado en el mundo.

Palabras finales

 Hoy debemos reconocer el histórico legado de los fundadores del MNOAL: Sukarno, Nasser, Nkrumah, Nehru, Tito, que hicieron posible la celebración de la Conferencia Afro-Asiática de Bandung en 1955.

Hugo Chávez Frías, fue un líder prominente del MNOAL. Gran arquitecto de la integración latinoamericana y caribeña basada en la cooperación solidaria. Corajudo trotamundos que recorrió los confines del planeta promoviendo la unidad de los pueblos del Sur y la construcción de un mundo mejor.

En su memoria, el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela propuso, en la Reunión de Ministros y Ministras del MNOAL realizada en Nueva York el 26 de septiembre de 2018, establecer el: “Día Internacional del Multilateralismo y la Diplomacia para la Paz”.

*Embajador, Representante Permanente de la República Bolivariana de Venezuela ante la Oficina de las Naciones Unidas y demás Organismos Internacionales con sede en Ginebra). Palabras pronunciadas en la Conferencia Internacional con motivo de celebrarse el 63 aniversario de la Conferencia de Bandung (1955) y el 57 aniversario de la Primera Conferencia Cumbre en Belgrado (1961), en Sofía, Bulgaria.

 

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