Promoción y protección de inversiones
Luis Britto García |
1. Muchos se preguntarán qué hace una fracción de empresarios en una Constituyente socialista. Respuesta: promover una Ley de Promoción y Protección de Inversiones, en lugar de una Ley de Promoción y Protección de los ciudadanos contra las Inversiones. Dicha Ley es el primer paso para sancionar Tratados de Promoción y Protección de Inversiones. Es procedente que quienes votamos por la Constituyente sepamos de qué se trata.
2.- ¿Qué es un Tratado de Promoción y Protección de Inversiones? En el IV Encuentro Hemisférico de lucha contra el Alca, Atilio Borón explicó que Estados Unidos ha promovido 90 acuerdos de tal índole para:
1)Garantizar que los inversionistas
2)Extender el trato que se da a la nación más favorecida en dichos acuerdos a todos los inversionistas extranjeros
3)Garantizar a los inversionistas extranjeros inmunidad contra nuevas leyes que afecten sus intereses, tales como aumentos de impuestos
4)Obligar a los gobiernos locales a indemnizar a los inversionistas extranjeros por cualquier evento que disminuya sus ganancias
5) Prohibir a los gobiernos políticas de “compre nacional”, protección a productores vernáculos, incentivos a la exportación o exigencia de uso de insumos del país
6)Someter a gobiernos y nacionales a tribunales o árbitros extranjeros, tales como el Ciadi y el Tribunal Internacional para Arreglos de Diferencias entre Inversionistas, que invariablemente fallan a favor de las transnacionales, con lo cual desaparecen la legislación y la jurisdicción nacionales. En resumen, el objetivo tanto de tratados como de Leyes de Promoción y Promoción de Inversiones (extranjeras) es impedir que podamos proteger industrias y recursos (nacionales).

4.- Una Ley de Promoción y Protección de Inversiones tiene por objeto todo lo contrario: se propone las mismas metas que denuncia Atilio Borón para los tratados sobre la materia: prohibición de proteger la industria nacional, inmunidad contra nuevas leyes contrarias a sus intereses, indemnización ilimitada contra pérdidas, adjudicada por cortes extranjeras. Ni más ni menos que el plan del Alca y de Donald Trump. Todo lo que puede aniquilar nuestra producción y nuestra soberanía. Propósitos que no tienen cabida ni en una nueva Ley ni en la Constitución venidera.