Por qué ha fracasado la derecha en España
Agenda Pública-El País
Ocho analistas, cuatro mujeres y cuatro hombres, del grupo de expertos de Agenda Pública, analizan la crisis de la derecha, que en las elecciones de este domingo ha sumado 149 escaños con el 99,99% escrutado frente a los socialistas y Unidas Podemos, que suman 165.
Los populares, que tenían 137 escaños, se quedan por debajo de los 70, con 66; 
“Ha sido muy mal resultado”, admitió este domingo el líder del PP, Pablo Casado, estrellado en su debut. El partido pasa de 137 a 66 escaños; de 7,9 a 4,3 millones de votos. Ciudadanos le pisa los talones: se queda solo 9 diputados por detrás y le supera en feudos como Madrid, patria política del presidente popular. Casado, que no admitió preguntas tras su comparecencia, no se plantea dimitir y culpa a la fragmentación del voto del centroderecha. El sector crítico le señala: creen que la “debacle” obedece a la “derechización” del partido y a sus fichajes.
1.- Elena García-Guereta
Profesora de Ciencia política-Universidad Complutense de Madrid
¿Por qué ha fracasado la derecha? Al menos por tres razones. La primera, por concurrir a las elecciones dividida en tres partidos de ámbito nacional. La segunda, por abandonar el centro. La tercera, por olvidar la moderación y sensatez que, políticamente, caracteriza a la mayoría de los españoles. El PP nunca ha ganado unas elecciones generales sin atraer a la mayoría de los electores de centro y también a la mayoría de los que dicen no tener ideología,
Y Ciudadanos, el partido que había logrado ubicarse en la posición más central, entre PSOE y PP, no solo se escoró también hacia la derecha, sino que en las semanas previas a las elecciones renunció a competir por buena parte de los votantes de centro al asegurar que no pactaría con el PSOE de Pedro Sánchez. En todo caso, no todas las derechas han fracasado por igual, como es evidente. El PP ha sufrido un durísimo revés, pero si reacciona adecuadamente se podrá recuperar, como lo hizo el PSOE tras los 85 escaños de 2016. Mucho trabajo por delante.
2.- Guillem Vidal
Politólogo, investigador. Instituto Gerswitcher Scholl, Munich
3.- Luis Cornago
Analista de Riesgo Político en Tgneo- Becario de La Caixa
En casi todas las democracias avanzadas observamos, elección tras elección, el aumento de la fragmentación política y el declive, en mayor o menor medida, de los partidos tradicionales. Durante algún tiempo se pensó que este fenómeno tenía menos recorrido en España, debido a nuestro sistema electoral, y que se limitaba estrictamente al terreno ideológico de la izquierda.
Pero nada más lejos de la realidad. La derecha, beneficiada durante décadas por el sistema electoral y la lealtad de los votantes del PP, es ahora la principal damnificada tras la emergencia (moderada) de la extrema derecha en España. Es probable que la lectura en Ciudadanos sea la de seguir luchando por ser el principal partido del centroderecha en España. Por otro lado, el efecto arrastre de estas elecciones podría perjudicar a Vox en el triple combate del 26 de mayo y favorecer la coordinación del voto en torno al PP y Ciudadanos.
4.- Argelia Queralt
Profesora de Derecho Constitucional- Universidad de Barcelona
Por otra parte, Ciudadanos ha obtenido un buen resultado que le permitiría ser clave en la gobernabilidad del Estado, tanto si decidiera pactar con el PSOE como ayudando a que un Gobierno de Sánchez saliera adelante con apoyo de Podemos. Son necesarias reformas de calado en el sistema político-constitucional español que necesitan del compromiso de la mayor parte de los grupos parlamentarios. Su discurso anti-Sánchez, su apoyo a Casado, correa de transmisión con Vox, y su falta de liderazgo constructivo en Cataluña no indican que quiera desempeñar un papel determinante en evolución política española. Abandonar el centro político no ha resultado tan productivo.
5.- Juan Rodríguez Teruel
Profesor de Ciencia Política- Universidad de Valencia
PP y Ciudadanos plantearon su larga campaña, desde junio de 2018, como una enmienda a
Por un lado, estos resultados cuestionan sus liderazgos nacionales y los discursos con los que se han presentado ante el electorado. Además, poseen un nuevo competidor, crecido —aunque no tanto— y que aspira a cuestionar algunos consensos básicos de la política española. Y, por último, apenas tendrán tiempo para reflexionar y recuperar oxígeno: en cuatro semanas, el PP deberá defender el poder institucional que aún conserva, de la mano de Ciudadanos en la mayoría de casos. Contra ellos, Vox ya ha lanzado el órdago: para derrotar a la izquierda hay que tensionar más. ¿Aceptarán PP y Ciudadanos ese pulso o emprenderán la rectificación a la estrategia de polarización contra el PSOE?
6.- Marga León
Profesora de Ciencia Política- Universidad Autónoma de Barcelona
7.- Cristina Ares
Profesora de Ciencia Política- Universidad de Santiago de Compostela
Los españoles, mayoritariamente de centroizquierda y preocupados por el empleo y las políticas sociales, prefieren otorgar a Sánchez una mayor capacidad para desarrollar su programa en lugar de que les gobiernen las tres derechas, estas últimas enredadas en su peculiar disputa acerca de quién puede resultar más ofensivo a la mitad de la sociedad catalana o a los hombres y mujeres que hacen todos los días cosas para lograr ser un poco más iguales a la hora de generar riqueza y enriquecer la conversación y las decisiones públicas en este país.
El estudio preelectoral del CIS diagnosticaba fobia a Vox en siete de cada 10 votantes. No nos escucharon. El PP cometió el error fatal de querer parecerse a la fuerza radical emergente en temas sensibles de su programa, así como en la falta de preocupación por los datos y el respeto debido al adversario político. En España, desde 2015, hay espacios políticos para dos fuerzas de derecha: una europeísta y de centro y otra nacionalista española más a la derecha. Tres son multitud.
8.- Alberto López
Investigador de la Universidad de Zurich