Plan supremacista para convertir EEUU en una sociedad cristiana y blanca
Trump se abraza al ‘Project 2025’
Antònia Crespí Ferrer
El presidente estadounidense Donald Trump instrumentaliza el tiroteo en Washington para cerrar aún más el país a la llegada de migrantes. Insinúa que hay que «desnaturalizar» a esos migrantes que sean incompatibles «con la civilización occidental» y pausará la llegada de personas del «Tercer Mundo».
Desde que se sucedió el ataque, Trump ya había anunciado otras medidas como la de parar la inmigración proveniente de Afganistán. Algo que en principio ya estaba prohibido desde junio, cuando hizo la travel ban para los 19 países. Un veto que resultaba paradójico, porque desde que Estados Unidos se retiró de Afganistán en 2021, el gran grueso de afganos que han llegado al país ha sido bajo el estatus de refugiado.

El ataque justo coincide en un momento en el que la administración ha anunciado que quiere limitar a 7.500 el máximo de refugiados que va a recibir el año que viene y que pretende priorizar a las personas blancas de Sudáfrica. La medida, que se dio a conocer antes del tiroteo contra los dos Guardias Nacionales, era un claro guiño al supremacismo blanco estadounidense y forma parte de las campañas de presiones contra el Gobierno sudafricano, acusándolo de permitir un “genocidio” contra los blancos.