María Corina Machado y su Land of grace. Do you speak english?
Luis Britto García
No a los venezolanos que votan, sino a los estadounidenses que financian campañas. Aunque éstos no leen programas: los dictan. Juzgue el lector por sí mismo.
Privatización del petróleo y el gas . Apenas en la página 26 suelta prenda el documento al ofrecer la “Privatization and reactivation of oil and gas production by attracting specialized international and national companies”. ¿Entendió usted? Se trata de la “privatización y reactivación de la producción de petróleo y gas atrayendo compañías especializadas internacionales y nacionales”.
Todavía más claro: nuestra industria petrolera dejará de ser propiedad de la nación, es decir, de todos nosotros, y pasará a manos privadas, extranjeras y criollas. No se aclara cuáles serían estas compañías privadas “nacionales” que en más de un siglo de explotación de hidrocarburos no han extraído un solo barril. Quizá subsidiarias de las foráneas, o intermediarias de ellas en la rebatiña de contratos privatizadores.
Privatización masiva de empresas y bienes públicos. ¿Bastará con entregar Pdvsa y sus filiales al capital privado para disfrutar de la máxima felicidad? Pues no: Land of Grace amenaza además con un “amplio programa de privatización de empresas y bienes públicos”. Es la misma musiquita del paquete económico de Carlos Andrés Pérez y de Caldera II: vender en baratillo la propiedad pública de todos los venezolanos. Resultado: despidos masivos, colapso brutal de servicios y empresas privatizadas, generalizada pauperización, hundimiento total del país y de los movimientos políticos que implementaron o apoyaron dichas políticas.
En su página 28, Land of Grace amenaza con que “The country has significant foreign debt for which considerable interest is being paid, while at the same time it holds valuable enterprises and assets that are not being used appropriately. A privatization program such as the one being proposed can contribute to substantially strengthen the country’s financial balance”. Es decir, la plata de la subasta será para pagar la deuda pública, que nos legaron en gran parte los extintos gobiernos privatizadores de AD y Copei. Rogad por ellos.
Privatización de la educación. La educación dejará de ser gratuita. El Estado asignará a cada familia un voucher o bono, para que ella lo pague a la institución en la cual inscriba a sus hijos. “Este mecanismo creará incentivos a las instituciones educativas para competir por la excelencia en base a la competencia por los fondos” (p.41). Más bien creará una desesperada competencia entre familias por acceder a los vouchers, que dependerán discrecionalmente del Estado, sin facilitar la selección de los institutos, la cual dependerá de
Desamparo de la fuerza de trabajo. Pero, ¿qué pasará con la fuerza de trabajo? Según Land of Grace, “la rigidez del mercado de trabajo, que incluye grandes impuestos por nóminas de trabajo y protecciones legales que en realidad no los protegen y desaniman la creación de empleo en el sector formal, será racionalizada y se permitirá operar a las fuerzas del mercado para generar empleos de calidad en un medio de mayor flexibilidad” (p.54). Es decir, la protección legal para el trabajador será eliminada y “flexibilizada” para dejarlo enteramente librado al “mercado” en el cual los patronos, como están organizados y monopolizarán la demanda de trabajo, harán su real gana.
Eliminación de derechos del trabajador. Para ello, “la Ley Orgánica del Trabajo se modificará para eliminar todas las cargas y restricciones del mercado de trabajo, facilitando así el surgimiento de nuevas fuentes de empleo y proveyendo a las compañías con más flexibilidad para adaptarse a las circunstancias cambiantes de mercado” (p.59). Las “cargas y restricciones” a ser eliminadas son los derechos del trabajador; la “flexibilidad” es el derecho del patrono para hacer lo que se le antoje.
O sea: el trabajador pagará su propia pensión, y se la manejarán especuladores privados. Serán “Fondos Aseguradores de Pensiones”, como los de Chile, que consumen más del 40% de lo recaudado y fraudulentamente dejan a sus clientes en el desamparo.
Moneda, defensa. Dos perlas finales del collar. El programa angloparlante o pitiyanki ofrece “libre cambio y circulación de las divisas internacionales”(p.24), lo cual implica el fin del bolívar como moneda nacional. En lo militar, amenaza con “Desmantelamiento de la Milicia” y “Geopolítica del Hemisferio”, vale decir, subordinación a la OEA, al South Command y quizá envío de tropas para la OTAN.
Clarifica que la oposición defina su programa.
* Narrador venezolano, ensayista, dramaturgo, dibujante, explorador submarino, autor de más de 60 títulos. En 2002 recibió el Premio Nacional de Literatura, y en 2010 el Premio Alba Cultural en la mención Letras.