Los riesgos de las próximas elecciones mexicanas y el papel desestabilizador de la OEA

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Carlos Portillo | 

Aunado a la preocupación que ha despertado en la ciudadanía el hecho de que el Instituto Nacional Electoral (INE) invite a la Organización de los Estados Americanos (OEA) para realizar actividades de observación en las próximas elecciones del 6 de junio en México, debido a la participación de dicha instancia en el golpe de Estado de Bolivia en 2019, la reunión del candidato priísta Adrián de la Garza con Luis Almagro en Washington incrementa el riesgo de que la democracia mexicana sea vulnerada, tanto por la postura parcial que ha mostrado el INE, como por la injerencia extranjera de la ultraderecha enquistada en la Secretaría General de la OEA.

Cabe recordar que en las elecciones bolivianas de 2019, la organización dirigida por Almagro emitió primero un comunicado y después un informe, donde mencionaba «irregularidades» en el conteo de votos, aunque sin presentar ninguna prueba fehaciente y sin utilizar criterios técnicos. Esto derivó en un golpe de Estado, en el que las Fuerzas Armadas pidieron la renuncia del entonces presidente, Evo De la Garza acusa a AMLO ante Luis Almagro, de la OEAMorales Ayma, y la instauración de un gobierno de facto que llevó a cabo masacres contra indígenas, además de diversos actos de corrupción.

El informe de la OEA ha sido fuertemente criticado y desmentido por instancias internacionales como el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG) y medios como The Washington Post.
Un año después, el partido de Morales (MAS-IPSP) arrasó en los nuevos comicios con más del 55% de los votos, comprobando que nunca hubo fraude y evidenciando el papel golpista e intervencionista de la OEA.

Tras estos hechos, incluso el subsecretario para América Latina y el Caribe de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México, Maximiliano Reyes, emitió un mensaje criticando la gestión de Almagro y su intromisión en los asuntos de Bolivia.

«Mi país denuncia el afán del secretario general de intervenir en los asuntos internos de nuestros Estados y de lastimar nuestras democracias. Lo que ocurrió con la OEA en Bolivia no debe repetirse jamás. Mientras usted siga al frente de la Organización, la sombra de lo sucedido en Bolivia estará siempre presente. Ustedes han deslegitimado a las misiones de observación electoral», expuso Reyes en su momento.

Por si fuera poco, la Secretaría General de la OEA ya anunció que quien encabezará la Misión de Visitantes Extranjeros es Santiago Canton, un abogado argentino que se ha caracterizado por su participación en diversos ataques antidemocráticos para desestabilizar gobiernos en América Latina.
Cuando fue secretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Canton avaló el golpe de Estado —que duró solo 48 horas debido a la reacción del pueblo— en Venezuela, ocurrido en abril del 2002, otorgando su apoyo al gobierno de facto que pretendía imponer el empresario Pedro Carmona Estanga.

«En una carta dirigida al canciller no juramentado del gobierno, entre comillas, de Carmona, lo saluda como su excelencia y se refiere a su ilustrado gobierno para referirse a Carmona», relató en 2012 Roy Chaderton, quien se desempeñó como embajador de Venezuela ante la OEA de 2008 a 2015.
Por su parte, el INE en México tumba candidaturas de Morena por unas cuantas publicaciones de Facebook que no superaban ni los mil dólares en pauta, critica el «populismo» en foros virtuales y eventos públicos, y emite declaraciones hostiles constantemente contra el presidente Andrés Manuel López Obrador y el partido guinda.

Además, decidió «devaluar» el voto de las mayorías con el pretexto de evitar la «sobrerrepresentación» de Morena en la Cámara de Diputados. ¿Cómo puede estar «sobrerrepresentada» la voluntad del pueblo? ¿Cómo es posible que si la mayoría elige a un partido para representarle en el Legislativo, esa decisión no pueda respetarse y traducirse en los escaños? En este sentido, incluso aunque todo México votara por Morena, no le darían los diputados plurinominales que le tocan y le terminarían otorgando diputaciones a partidos por los que nadie votó.

En tanto, el órgano electoral se ha hecho de la vista gorda con las «tarjetas rosas» que ofrece Adrián de la Garza para comprar el voto y con el financiamiento ilegal de la campaña de Samuel García, entre otras corruptelas de los partidos de oposición en todo el país.

De esta manera, tanto la soberanía como la democracia mexicanas se encuentran bajo un riesgo latente en las elecciones del próximo 6 de junio, por lo que se requerirá de una participación masiva en los comicios, como sucedió en 2018, para garantizar que se respete la

* Periodista y analista político mexicano. En publico.es