La guerra también es en el frente financiero
Para ello, pretende terminar con la actual etapa de globalización económica con la deslocalización de las plantas industriales de multinacionales de sus países de origen. Se trata de un objetivo tan ambicioso que algunos piensan que no podrá lograrlo, mientras otros advierten que puede lograr avanzar, al menos, en ese proceso de relocalización con algunas firmas. En cualquiera de estos escenarios, el mundo de las relaciones económicas internacionales será otro.
La batalla de Estados Unidos con Chino no es solo en el frente de los flujos comerciales, sino también en los productivo, tecnológico, de innovación y financiero. Este último involucra a la Argentina.
El sistema financiero multilateral está crujiendo
En este orden económico mundial que está naciendo, la estructura financiera internacional que nació al terminar la Segunda Guerra Mundial, con los Acuerdos de Bretton Woods, siendo sus pilares el FMI y el Banco Mundial, se está agotando. El caso argentino es una prueba contundente al respecto. Mientras el directorio del Fondo Monetario Internacional dilata un nuevo acuerdo con el gobierno de Javier Milei, en una prolongada negociación técnica con intereses políticos implícitos, China y otros países asociados organizan mecanismos de financiamiento alternativos.
Lo primero es el tradicional y conocido instrumento de sometimiento de deudores a una de las instituciones internacionales bajo tutela de Estados Unidos. Lo segundo es la consolidación de organizaciones, como el BRICS(grupo que reúne a Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, con otros países invitados), que aspira a dar respuesta a las necesidades del Sur Global.
Esta ampliación del capital tenía el objetivo de competir con la capacidad de financiamiento desplegada por China en estos años. La administración republicana de Trump estudia directamente enterrar a estas dos instituciones relevantes de la gobernanza mundial.
Mientras tanto, China hace su juego
Desde el año 2000 hasta 2022, China ha otorgado ayuda crediticia a 22 países en dificultades financieras por un monto total de 220.000 millones de dólares. Este relevamiento está detallado en el documento de investigación “China as an International Lender of Last Resort”, de Sebastian Horn, Bradley Parks, Carmen Reinhart y Christoph Trebesch, presentado en el National Bureau of Economic Research.
En total, China ha entregado 128 asistencias crediticias, una de ellas es el swap con Argentina. Otros países auxiliados fueron Bielorrusia, Ecuador, Egipto, Laos, Mongolia, Pakistán, Surinam, Sri Lanka, Turquía, Ucrania y Venezuela.
Rueda de auxilio de países en crisis
Hasta 2010, menos del 5% de la cartera de estos préstamos era en apoyo a países deudores en dificultades, subiendo al 60% en 2022. De este modo, China ha respondido a los problemas de sobreendeudamiento, además de continuar con la tradicional estrategia de dar financiamiento para proyectos de infraestructura.
Los autores de la investigación concluyen que el papel de China como auxilio de países en crisis ha crecido exponencialmente en los últimos años tras el auge de sus préstamos en el extranjero. «Su posición está aún lejos de rivalizar con la de Estados Unidos o el FMI, que están en el centro del sistema financiero y monetario internacional actual», afirman.
China hace ahora lo que en su momento hizo Estados Unidos para convertirse en una potencia mundial.
Para entender el pedido de Claver-Carone
La imprevista declaración de Mauricio Claver-Carone, encargado para América Latina del Departamento de Estado, reclamando que Argentina cancele el swap con China si pretende el apoyo estadounidense en el FMI, es unareacción a este avance en el financiamiento externo de China.
«Lo que sí quisiéramos es que termine la famosa línea de crédito que tiene Argentina con China. Queremos asegurarnos que ningún acuerdo al que se llegue con el Fondo Monetario termine prolongando esa línea de crédito o ese swap que tienen con China», afirmó el extitular del BID. El gobierno de China salió al cruce de Claver-Carone al defender el swap de monedas con la Argentina. Un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino posteó que
“Instamos a Estados Unidos a que adopte una perspectiva correcta y comience a pensar en cómo puede contribuir al desarrollo de los países de América Latina y el Caribe», afirmó el vocero del gobierno de Xi Jinping. Es probable que el acuerdo con el Fondo sea aprobado por el directorio del organismo, pero el mensaje de un funcionario clave dela administración Trump es transparente respecto a que la guerra comercial no es el único frente abierto de Estados Unidos con China.
*Economista y periodista argentino, analista de ElDestape.