La deuda de la OEA

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rd fco caamaño denoEleazar Díaz Rangel-Últimas Noticias|

Única, sin antecedentes en su oscura historia de 68 años de sumisión a la política y a los intereses de Estados Unidos y de las grandes transnacionales, es el desagravio de la OEA a la República Dominicana, por su cómplice silencio ante la invasión de la infantería de marina estadounidense para contener la reacción del pueblo en apoyo al movimiento que en abril de 1965 impulsó el coronel Francisco Caamaño para restituir en el poder al derrocado presidente Juan Bosch, conocido y querido en Venezuela donde vivió parte de su largo exilio.

Un hecho de esta naturaleza nunca se había planteado en ese organismo; habría sido una ingenuidad hacerlo en esa OEA bien llamada “ministerio de colonias de EEUU”. No obstante, se trata de un hecho de justicia, de desagravio a los dominicanos y al país, que debió completarse con la solicitud de una investigación que permita establecer la magnitud de daños causados para exigir la correspondiente reparación por esa invasión.

Sin embargo, esa resolución de la OEA abre caminos para otras denuncias, e incluso para algunas reclamaciones, si hubiesen gobiernos como el de República Dominicana. Por ejemplo, Panamá invadido por marines, bombardeado, destruido un barrio, ¿no debería igualmente plantearse el problema en la OEA? Pues, ese organismo tampoco hizo nada durante esa invasión.

Años atrás escribí aquí “¿Dónde está la OEA?” que también calló cuando “en Bolivia hubo 70 muertos y centenares de heridos, víctimas de la represión para contener las masivas protestas… demandando la renuncia del presidente Losada, que finalmente debió huir a Estados Unidos”.

Una ligera historia de la OEA, desde 1948, cuando se fundó en Bogotá, durante el Bogotazo -efecto del asesinato de Gaitán-, nos demostrará cómo ese organismo estuvo siempre al servicio de los intereses estadounidenses y no se interesaba por cuanto sucedía en nuestros países, asimismo cómo tantos golpes de Estado, incluido el que derrocó a Rómulo, las agresiones desde Washington, etc.

No sé, pero parece que el desagravio a los dominicanos por su cómplice silencio ante la invasión de los marines en 1965 podría estar abriendo caminos para que otros países, igualmente ofendidos, formulen sus respectivas reclamaciones. Esa inmoral conducta de la OEA durante tantos años no debe quedar impune.

La guerra económica en la ONUcuba raul roa y fidel

Dos días demoró en el Consejo de Seguridad de la ONU el debate sobre la denuncia de “agresión económica” que introdujo el Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, el doctor Raúl Roa. Todo ocurrió el 18 y 19 de julio de 1960, apenas comenzando la revolución. Acusó a EEUU de desplegar una “guerra económica” y de intervención en los asuntos internos cubanos; entre las medidas tomadas por EEUU estaba la reducción de 840 mil toneladas de compra de azúcar a Cuba y la reducción del envío de derivados del petróleo, etc. Hasta donde conozco, es la primera experiencia de la guerra económica declarada por EEUU a un país latinoamericano.

Trece años después, en 1973, se aplicó de forma descarada al gobierno del presidente Salvador Allende en Chile, tal como quedó demostrado irrefutablemente en los miles de documentos secretos y confidenciales que desclasificó le Casa Blanca como parcial compensación por el mal hecho a ese país, según explicó Collin Powell, Secretario de Estado.

En Nicaragua no se habla de esa guerra porque había otra, militar, de los contras apoyados por EEUU.

Con esos antecedentes, y las evidencias en Venezuela, no tienen razón alguna quienes en la oposición siguen repitiendo que son cuentos del gobierno, que la situación económica del país, el desabastecimiento, son efectos de políticas erradas del gobierno, cuyos errores y omisiones -que no pueden ser negados-, como tampoco la acción ejercida desde el exterior y desde dentro por algunos empresarios y sectores oposicionistas. ¿La abrupta baja de los precios del petróleo fue una decisión inocente? ¿De dónde salió Dólar Today? ¿Y el déficit de producción de algunos renglones?

Como es fácil deducir, no fue la falta de democracia, de libertades y de desconocimiento de los derechos humanos, como ha sucedido con todas las dictaduras auspiciadas y sostenidas desde Washington, como las de Baptista en Cuba, Pinochet en Chile y Pérez Jiménez en Venezuela. No, cuanto mueve esa política es que se trata de países que desafiaron el omnímodo poder de EEUU, que rescataron su independencia y afectaron poderosos intereses económicos en tanto desarrollaban acciones en beneficio del pueblo.