Kintto Lucas|: Ojalá que todos seamos Venezuela…/ Curcio: Lo que algunos no dicen
Kintto Lucas|
Como ayer y siempre con Cuba, hoy es necesario que sigamos siendo Necios en la defensa de Venezuela.
#TodosSomosVenezuela pero no todos somos Venezuela. Muchos que se subieron al camión cuando les convenía hoy se bajan para acomodarse en algún puestito, en algún solcito, en alguna sillita playera…
También están los traidores, como aquel que le decían canciller de Uruguay y hacía lo que le ordenaba la embajadora de Estados Unidos; que supo también engañar a tantos apoyando una ley interpretativa de la Ley de Impunidad, que sabía de antemano sería declarada inconstitucional por la Suprema Corte de Justicia; que hizo todo contra el ingreso de Venezuela al Mercosur por orden de esa misma embajadora;
En todo caso, los que se bajaron del camión, un día se morirán, bronceados tal vez, y pasaran inadvertidos porque finalmente no son nada aunque crean serlo. El traidor, finalmente se morirá despreciado, como tantos traidores en la historia del Uruguay y de América Latina…
Contra los que se bajan del camión y los traidores, hoy como ayer y siempre con Cuba, es necesario que sigamos siendo Necios -como diría Silvio en aquella linda canción más vigente que nunca-, en la defensa de Venezuela… Sí, ojalá que todos seamos Venezuela…
Lo que algunos no dicen
Pasqualina Curcio| Hay quienes, con ligereza, responsabilizan al gobierno, y sobre todo al modelo bolivariano, de la inflación y de la escasez que estamos padeciendo los venezolanos.
Jamás mencionan al Dolartoday. Mucho menos su incidencia sobre los precios internos de la economía y la inflación. Ni hablar de la falta de argumentos rigurosos y demostrables que les permitan explicar la variación de 2.931.044% de este tipo de cambio ilegal desde 2012. Olvidan decir que las grandes transnacionales de los alimentos, medicamentos, productos de higiene, repuestos para vehículos y maquinarias, incluso las aerolíneas, han recibido, de parte del Estado y a tasa preferencial, 389.062 millones de dólares entre 1999 y 2014.
No se pasean por la posibilidad de que estas empresas traigan sus capitales, busquen sus propias divisas, soliciten préstamos, así como hacen en cualquier país que no tiene petróleo. Tampoco mencionan que, desde 2012, estas transnacionales no han reportado pérdidas operativas en sus informes anuales.
Evitan decir que alimentos y medicamentos que no se encuentran en los establecimientos formales, los tienen los bachaqueros. Que alguien los produce, alguien los importa, y alguien también altera los canales de distribución y los desvía a los mercados ilegales. No precisan que la distribución de estos bienes la tienen los monopolios privados.
Pasan por alto que en 5 años los pequeños productores han abastecido de frutas, legumbres, vegetales, mientras que las grandes corporaciones, con incuestionable capacidad financiera, no lo han hecho y tienen a todos sus clientes haciendo largas colas en las puertas de los establecimientos.
No existe, para ellos, la noticia de la formalización de las sanciones económicas contra el pueblo venezolano, por parte de Donald Trump. No mencionan que nos tienen bloqueados los recursos financieros para importar alimentos y medicamentos, que no nos permiten emitir los pagos de la deuda, que los países y las empresas están siendo presionados para que no nos vendan esos bienes.
En fin, no han denunciado, ni rechazado las criminales agresiones económicas contra el pueblo de Venezuela.