Keiko se convirtió en la primera mujer elegida para gobernar en el paíse iniciara el desafío de recuperar la estabilidad institucional,enfrentar la inseguridad y reactivar la economía. Aseguró que recibe un Estado «en abandono» pese a que su bancada promovió inestabilidad y prometió «defender esta tierra, la soberanía nacional, la libertad, la democraciay la independencia de los poderes del Estado».

También juró «por la integridad física y moral de todos los peruanos, «en especial de quienes han sido históricamente postergados y juro que, respetando la libertad de culto, reconoceré la importancia de la iglesia católica en la formación cultural y moral del Perú y que trabajaré incansablemente por un país seguro, próspero y unido”, aseguró.