¿Flávio Bolsonaro en Iguazú? rumores de fuga y desmentidos
Pablo Rodríguez
Las versiones sobre la salida de Brasil del ex candidato presidencial de ultraderecha Flávio Bolsonaro en Iguazú provocaron este martes verificaciones de la Policía Federal brasileña y desmentidos de sus aliados, sin que exista confirmación de que el senador haya cruzado la frontera o abordado un avión.
El rumor surgió después de conocerse una orden del juez Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal, que le prohíbe abandonar Brasil y dispone la entrega de sus pasaportes, tras su derrota en las elecciones presidenciales del domingo, en el marco de una causa donde se investigan maniobras de lavado de dinero.
Infobae publicó que el legislador habría ingresado a la provincia de Misiones, en Argentina, limítrofe con Brasil, con su documento de identidad para abordar en Puerto Iguazú un Gulfstream G400, matrícula LV-JQW, de Baires Fly, cuya partida hacia Estados Unidos estaba prevista para las 02:00, con trámites solicitados para cuatro pasajeros y tres tripulantes.
Sin embargo, el diario misionero El Territorio informó, a partir de averiguaciones locales, que el vuelo previsto hacia Miami no despegó «por falta de servicio», que la documentación consultada no identificaba a los pasajeros y que Migraciones aún no había confirmado el ingreso del senador a Argentina.
UOL verificó en Flightradar24 un desplazamiento de la aeronave desde Buenos Aires hasta Puerto Iguazú la noche anterior, pero no encontró registros de despegues hacia Estados Unidos durante la mañana, mientras Metrópoles y la columna de Mônica Bergamo en Folha de S.Paulo informaron que la Policía Federal rastreaba las fronteras y había solicitado colaboración a autoridades argentinas.
Según esas publicaciones, las comprobaciones iniciales no mostraban un paso de Bolsonaro por puestos migratorios regulares de Brasil, un dato que no confirma una salida clandestina ni acredita que estuviera entre los pasajeros del avión mencionado.
Los desmentidos y la prohibición de abandonar Brasil
El coordinador de su campaña, Rogério Marinho, negó la salida con un «no salió» ante Metrópoles; Fábio Wajngarten calificó la versión de «rumores malintencionados», y Brasil de Fato, citando a la columna de Lauro Jardim en O Globo, recogió testimonios de dos interlocutores que aseguraban, tras hablar con su seguridad, que el senador estaba en casa.
Eduardo Bolsonaro respondió a UOL con una ironía sobre un supuesto cohete enviado por Elon Musk, mientras Flávio había declarado el lunes que nunca pensó abandonar Brasil y que entregaría sus documentos para defenderse de lo que considera una intimidación judicial.
La restricción se dictó en una investigación sobre presunto lavado de dinero que involucra a Flávio y al abogado Willer Tomaz —no en la causa separada sobre la financiación de la película Dark Horse— e incluye el retiro de sus documentos de viaje, un plazo de 24 horas para entregarlos y la prohibición de comunicarse con Tomaz directamente o mediante terceros, según UOL y G1; ambos investigados niegan irregularidades.
La prohibición no se limita a impedirle usar un pasaporte: el artículo 320 del Código de Proceso Penal brasileño establece que debe notificarse a las autoridades que controlan las salidas del territorio, de modo que un eventual cruce con documento de identidad no eludiría la orden, aunque las fuentes consultadas todavía no acreditan que ese desplazamiento haya ocurrido.