Europa ante los humores de Trump
Isabella Arria
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este miércoles que España «se redimió por completo» después de que el Gobierno del país ibérico accediera a una «importante solicitud de pago» a la OTAN, un gesto que el republicano elogió, luego de haber criticado fuertemente a la nación europea durante la cumbre de la Alianza Atlántica en Ankara (Turquía).

«Debo decir que tuve problemas con España, y aún los tengo, pero hoy España se redimió por completo. España fue muy generosa hoy… accedieron a una solicitud de pago importante, y si no lo hubieran hecho, ni siquiera les habríamos hablado», afirmó el mandatario.»Si no lo hubieran hecho, ni siquiera les habríamos hablado», añadió.
Trump había ordenado ayer la suspensión inmediata de todo comercio con España, país aliado en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), lo que agravó las tensiones en torno al gasto en defensa y la guerra contra Irán. Durante la cumbre de la alianza, de la que los líderes europeos esperaban el fin de las divisiones dentro de la misma, el jefe de la Casa Blanca reavivó las tensiones tras calificar a Madrid de “socio terrible”. También arremetió contra Dinamarca al insistir en que Washington debería controlar Groenlandia.
“No quiero hacer ningún tipo de comercio con ellos, ¿de acuerdo? Hazlo inmediatamente. Ni siquiera hables con ellos. Son un caso perdido”, expresó Trump al anunciar la suspensión de relaciones con el Estado español dirigiéndose a su secretario del Tesoro, Scott Bessent, quien respondió: “sí, señor”. Horas después, el republicano aseguró que España «se redimió por completo» después de que el Gobierno del país ibérico accediera a una «importante solicitud de pago» a la OTAN, un gesto que el republicano elogió.
Asimismo, los 32 jefes de Estado y de gobierno de los países miembros de la OTAN reafirmaron en una declaración conjunta su compromiso “inquebrantable” con el artículo 5 de la alianza, que garantiza la defensa mutua en caso de ataque, después de las críticas del jefe de la Casa
Trump también se comprometió a otorgar a Ucrania “el derecho a fabricar” misiles de defensa antiaérea Patriot durante una reunión con el presidente de ese país, Volodymir Zelensky. Además, Europa y Canadá se comprometieron a mantener el flujo de apoyo militar a Kiev por un monto de 80 mil millones de dólares al año en 2026 y 2027.
El mandatario estadunidense se comparó con Vladimir Ilich Lenin y aprovechó la conferencia de prensa para criticar a la oposición en su país. “El comunismo es fácil de vender. Yo sería el mayor comunista de la historia junto con Lenin. Te dicen que tendrás alquiler gratis para el resto de tu vida. Lo que no te comentan es que en 12 meses estarás viviendo en la miseria”.
La versión de Pedro Sánchez
Sánchez, quien ya se opuso a la guerra emprendida por Estados Unidos e Israel contra la república islámica y no autorizó el uso de las bases en su territorio para esa ofensiva, aseguró recibir con “calma y paciencia y una cierta normalidad” las declaraciones de Trump. El líder socialista volvió a recordar que su nación forma parte de la Unión Europea, que tiene una política comercial “común”, que fija los acuerdos comerciales con los países de fuera del bloque y subrayó que España es un “aliado fiable”, que incrementó su gasto en defensa de 0.9 por ciento del producto interno bruto (PIB) en 2018 a 2 por ciento en 2026.
El editorial de El País de España
Los insultos y contradicciones del presidente de EE UU en la cumbre de la OTAN obligan a los europeos a acelerar el camino hacia la soberanía respecto a Washington , señala El País de España en su editorial:
Donald Trump volvió a sembrar la confusión en la cumbre de la OTAN, que ayer concluyó en Ankara (Turquía), con sus acostumbradas ofensas gratuitas a los líderes y con mensajes contradictorios. No es la primera vez ni la será la última. Pero Europa no puede limitarse ni a la adulación ni a la parálisis ante sus comportamientos. La respuesta obliga a los europeos a blindarse ante el caos trumpista y ante su voluntad repetidamente demostrada de destruir los principios de la Alianza, y a acelerar para ello el esfuerzo hacia una verdadera autonomía respecto a Washington.
En Ankara Trump conjugó gestos extemporáneos con actitudes amistosas; palabras destructivas para la OTAN con compromisos que, al menos sobre el papel, reafirman los principios de la organización. Volvió a la carga con la amenaza de anexionarse el territorio de un país aliado como es Groenlandia, se lanzó contra Alemania, Francia, Reino Unido e Italia por criticar su fracasada guerra contra Irán, y habló de “mala gente” para referirse a España antes de usar una expresión parecida, “gente enferma” para calificar a los iraníes. Pero, en la misma reunión en la que parecía que iba a romperlo todo, prometió ayudar a Ucrania permitiéndole fabricar misiles Patriot, firmó un documento que subraya la obligación de la defensa mutua, y acabó dedicando palabras amables a los mismos que, horas antes, había insultado.
Quien quiera entender que lo entienda, pero hay una lección en esta y otras cumbres, y es la necesidad de aumentar el peso, la responsabilidad y el liderazgo de Europa en la OTAN, y la urgencia por desarrollar unas fuerzas armadas y unas capacidades de inteligencia, tecnológicas y disuasorias autónomas para no depender de los caprichos de Trump ni de su estrategia destructiva para la confianza
Pero la UE deberá acelerar el paso si quiere evitar que esta OTAN más europea acabe siendo un apéndice de los intereses estratégicos e industriales de EE UU. Es lo que ocurre ahora con el aumento del gasto militar. Las compras europeas de armamento estadounidense se han elevado de unos 8.700 millones de euros en 2020 a más de 47.000 millones en 2025. Para Trump sería un éxito mantener su vaga promesa de protección a cambio de una factura multimillonaria con cargo de otros. Y para los europeos representaría un despilfarro que solo prolongaría la incertidumbre actual, el sometimiento a los humores del actual inquilino de la Casa Blanca, y en el futuro, a los intereses geopolíticos de Washington y no los propios de Europa.
*Periodista chilena residenciada en Europa, analista asociada al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, estrategia.la)