Estigmatización, persecución y expulsión de venezolanos: segregacionismo inhumano de Trump
Manuel Isidro Molina
Me van a disculpar o a maldecir -si de fanáticos macartistas se trata-, pero esta expulsión masiva de venezolan@s por motivos políticos decretada por Trump es una bestialidad segregacionista sin precedentes y totalmente contraria a los derechos civiles y a los DDHH, violatoria del derecho internacional:
«Son en total unos 141.280 afectados con la última medida de la Administración Trump. Familiares de militares: esposas/ amantes/ amantos, hijos/as, tíos/as abuelos/as, nietos/as y sobrinos/as en primer y segundo grado el 85 por ciento residentes en Jacksonville, Orlando, Fort Lauderdale, Tampa San Diego California, Miami, las Carolinas, Austin, Colorado, Wichita, Oklahoma, Tatusville, Cocoa Beachy Pittsburg.13.530 coroneles y C/N activos y retirados. 6.581 generales y almirantes activos y retirados revocadas visas de turistas y residentes.
E igual medida para 32.953 ex gerentes alt
Eran estudiantes matriculados que hace dos semanas comenzaron las clases lapso septiembre 2018/julio 2019, de ellos 93 por ciento matriculados en colegios privados de alta gama. 100 por ciento gozaban de estatus como residentes . Son propietarios de 358 mil viviendas de lujo en Florida ubicas en Miami Doral, Adventura Coconrout, Weston, Ponce de León Coral Gables.
Solo en la era hitleriana antes y durante la II Guerra Mundial, se vió algo similar. Lo condeno totalmente: una cosa es la persecición penal de delincuentes -cuya responsabilidad es personalísima e intransferible- y otra la estigmatización, persecución y expulsión de seres humanos inocentes, por el solo hecho (nunca «delito») de ser familiares de funcionarios civiles y militares de algún gobierno.
Si eso no es xenofobia, de las más brutales, díganme qué es. Lo peor es que algunos venezolanos desquiciados e ignorantes, ciegos de odio, estén aplaudiendo esta desgracia en masa como un «acto de justicia».
Esta animalada de Trump y sus halcones locos, aplaudida por venezolanos no menos locos, debe ser condenada por las altas autoridades de Venezuela, las Academias y Univeridades, gremios profesionales y corrientes religiosas, así como las Naciones Unidas y los defensores de los DDHH a nivel mundial.
Manuel Isidro Molina