El papa a los obispos: “No tengan psicología de príncipes”
WASHINGTON URANGA| El Papa les pidió a los obispos que no sean ambiciosos y criticó tanto la “ideologización del mensaje evangélico” como el “funcionalismo” que es “paralizante” para la Iglesia. Retomó los grandes lineamientos del documento de Aparecida.
Dijo el Papa que “el clericalismo es una tentación muy actual en Latinoamérica” y, por primera vez desde que está en Brasil, reconoció que “la propuesta de los grupos bíblicos, de las comunidades eclesiales de base (CEB) y de los consejos pastorales va en línea con la superación del clericalismo y de un crecimiento de la responsabilidad laical”. De esta manera Bergoglio salió también al cruce de algunas de las críticas que se le habían formulado por omitir la mención a las CEB –una experiencia de base muy fuerte y arraigada en Brasil entre los sectores populares– y a las prácticas que buscan acercar la Biblia a la experiencia del pueblo.
En cuanto a la relación de la Iglesia con la sociedad el Papa descartó los “reduccionismos” que buscan limitar el mensaje del Evangelio “desde el liberalismo de mercado hasta la categorización marxista”, pero también el “restauracionismo” que “ante los males de la Iglesia busca una solución sólo en la disciplina, en la restauración de las conductas y en formas superadas que, incluso culturalmente, no tienen capacidad significativa”.
En su intercambio con los obispos latinoamericanos, concretado en la residencia de Sumaré, Bergoglio retomó los grandes lineamientos del documento de Aparecida (2007), resultado de la V Conferencia General de los Obispos Latinoamericanos celebrada en la ciudad brasileña que le dio el nombre. El hoy papa Francisco fue el presidente de la comisión redactora de aquel documento y en el texto se notan muchas de sus influencias.
Cada vez que puede Bergoglio retoma el documento de Aparecida –es el libro que suele obsequiar a los dirigentes políticos y jefes de estado que lo visitan– para insistir en que allí hay un programa de gobierno para Iglesia pero también lineamientos aplicables a la sociedad en general. Pero en este caso el Papa fue autocrítico y se incluyó en la crítica, señalando que “estamos un poquito retrasados” (los obispos) en lo que a la conversión pastoral que la tarea requiere y pidió que “sería bueno comenzar” por los propios obispos, subrayando que la tarea episcopal debe ser de servicio y que es precisamente “en la capacidad de servicio” que “se ejercita y se muestra autoridad”. No perdió tampoco la oportunidad de señalar que “el obispo debe conducir, que no es lo mismo que mandonear”.
Agregó además el Papa que “los obispos han de ser pastores, cercanos a la
Algunas de las afirmaciones de Francisco, si bien fueron aportadas ante un auditorio latinoamericano, hablan de la perspectiva que el Papa maneja para toda la Iglesia. Insistió en la idea de que cuando la Iglesia se vuelve “autorreferencial se debilita su necesidad de ser misionera” y “se transforma en una ONG”. Bergoglio ha criticado en muchas ocasiones este perfil de ONG que percibe en ciertos miembros de la Iglesia y que, a su juicio, le impide salir de sí misma y dialogar con la sociedad.