El escenario político
Maryclen Stelling|
Es indudable que se están produciendo una serie de cambios tanto en el plano interno como en el ámbito geopolítico.
Sin intención de exhaustividad plantearemos algunas condiciones de la situación interna que comienzan en proceso de cambio. El atrincheramiento de las fuerzas políticas y su negación a dialogar y negociar, que más que un triunfo es entrega, capitulación y derrota. La pasividad, complacencia o justificación de algunos sectores políticos ante el agravamiento de la crisis multidimensional.
La tolerancia ante la creciente desinstitucionalización, en conjunción con la habituación y legitimación de la corrupción en tanto mal necesario o conveniente a determinados intereses. La brecha entre la legalidad y fuentes emergentes de legitimidad. La pasividad ante la erosión de los valores, decadencia o desintegración de las normas.
La habituación y legitimación de la conflictividad y violencia sociopolítica entre determinados sectores de la sociedad. La significativa pérdida de credibilidad de los partidos políticos que desemboca en una crisis de legitimidad, que, a su vez afecta el sistema democrático representativo.
El recrudecimiento de la crisis multidimensional y el gravísimo deterioro de las condiciones de vida, ha impulsado importantes cambios internos, especialmente en la confrontación y polarización. Se ha puesto en cuestionamiento la polarización, se ha potenciado la necesidad de promover y profundizar el diálogo interno, el control ciudadano y mecanismos de concertación, acuerdos y procesos de negociación con las fuerzas políticas. En marcha una creciente participación de actores económicos, comunicacionales y sociales en mesas de negociación.
Lentamente hemos comenzado a construir e impulsar espacios de diálogo en un debilitado contexto de polarización.