EEUU planea desplegar tropas en territorio colombiano y de otros países

‘El Escudo de las Américas’ y la Doctrina Donroe

Mirko C. Trudeau

Fuentes  del Pentágono informaron a The New York Times que 600 soldados estadounidenses serían desplegados en una base en Panamá, para luego participar de maniobras en Colombia y Honduras. Según los testimonios, los soldados pertenecen a la División de Montaña con sede en Fort Drum, Nueva York. Luego de pasar por Panamá, estas tropas llegarían al país para los ejercicios denominados Southern Vanguard, programados para fines de octubre.

El diario  reveló que Estados Unidos enviará cientos de soldados del Ejército a distintos países de América Latina como parte de la expansión de operaciones del Pentágono para enfrentar el narcotráfico en toda la región. El primer envío será un batallón de 600 soldados que serían parte de la décima División de Montaña en Fort Drum (Nueva York). Este destacamento se desplegaría en un nuevo centro de entrenamiento en Panamá.

Tropas de Estados Unidos. (Foto: Borislav Troshev/Anadolu Agency via Getty Images)

Funcionarios bajo anonimato dijeron a NYT que eventualmente estas tropas entrenarán con las fuerzas de Colombia y Honduras y también podrían dar apoyo a las tropas de Operaciones Especiales estadounidenses que asesoran a las fuerzas militares que lanzan operativos contra supuestos narcotraficantes en la región. Los soldados se trasladarán primero a Panamá, donde participarán en ejercicios de entrenamiento en la selva. Luego pasarán a Colombia donde participarán en lo que las autoridades denominan como Southern Vanguard, un ejercicio programado para comenzar a finales de octubre.

Otros contingentes se trasladarán a Honduras para recibir entrenamiento con socios locales. Algunas de las tropas podrían utilizarse para brindar seguridad adicional a los helicópteros estadounidenses en la región, que han estado prestando apoyo a las fuerzas de Operaciones Especiales de Estados Unidos.

Adam Isacson, director de Supervisión de la Defensa en la Oficina de Washington para América Latina (WOLA), dijo al NYT que no recordaba ningún despliegue de tropas estadounidenses en la región que se acercara a los 600 efectivos, “excepto en contingencias como invasiones o desastres naturales”.

Estados Unidos ya comenzó el despliegue de un batallón de 600 soldados de la 10.ª División de Montaña hacia Colombia, Panamá y Honduras, como parte de una ampliación de las operaciones militares contra el narcotráfico en América Latina, informó el diario. Los militares estadounidenses también podrían apoyar a unidades de Operaciones Especiales que asesoran a  ejércitos involucrados en operaciones contra presuntos narcotraficantes, de acuerdo con los funcionarios citados, quienes solicitaron mantener el anonimato por tratarse de asuntos operativos.

La estrategia incluye, además, el posible despliegue de varios cientos de soldados para reforzar un nuevo comando de operaciones del hemisferio occidental con sede en Miami. Asimismo, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, creó recientemente una oficina en el Pentágono para supervisar las actividades militares dirigidas contra los carteles. La presencia  militar estadounidense también contempla el traslado de varios drones MQ-9 Reaper desde África hacia Colombia y Ecuador

EE.UU. inicia el despliegue de 1.500 militares a la fronteraEl director de supervisión de defensa de la Oficina para Asuntos Latinoamericanos en Washington, Adam Isacson, señaló que no recuerda un despliegue de tropas estadounidenses en la región de una magnitud cercana a los 600 efectivos, salvo en situaciones excepcionales, como invasiones o desastres naturales.

Los ejercicios incluyen inteligencia, asesoría militar y tecnológica, como también apoyo a fuerzas de operaciones especiales contra carteles del narcotráfico en caso de ser necesario. Esto sería de enorme trascendencia, pues el tránsito y operación de tropas extranjeras solo puede ser autorizado por el Congreso. Según algunos medios, la bancada del gobierno prepara un proyecto de ley para favorecer esta intervención y sería presentado en las próximas semanas.

El objetivo de estos movimientos, según el diario estadounidense, es atacar las que describen como redes de amenaza para el hemisferio.Este movimiento se considera un paso más en la doctrina Donroe, el juego de palabras para describir la política de Donald Trump para recuperar las tesis del expresidente James Monroe de tener una presencia hegemónica en el continente, asociada a un mayor intervencionismo.

La Administración Trump tiene claro su objetivo. El Pentágono publicó a finales del año pasado la nueva Estrategia de Seguridad Nacional, donde subrayaba: “Tras años de abandono, Estados Unidos reafirmará y aplicará la doctrina Monroe [que proclamaba el intervencionismo estadounidense en Latinoamérica] para restaurar su preeminencia”. Los funcionarios del Departamento de Defensa que elaboraron el texto ven necesario recuperar esa política para lograr “una restauración sensata y contundente del poder y las prioridades estadounidenses” y “para restaurar la preeminencia estadounidense en el hemisferio occidental”.

Si bien muchos países latinoamericanos se han sumado a una nueva alianza política y militar liderada por Estados Unidos para combatir a los grupos criminales llamada ‘El Escudo de las Américas’, solo algunos accedieron oficialmente a permitir operaciones conjuntas dentro de sus fronteras, entre ellos Colombia y Honduras.

Las medidas se producen mientras el Gobierno del presidente Donald Trump presiona a los países latinoamericanos para intensificar sus operaciones militares contra presuntos grupos criminales y permitir acciones conjuntas con Estados Unidos. En ese contexto, el general Francis L. Donovan, principal comandante militar estadounidense para gran parte de América Latina, ha señalado que Washington contempla ampliar las operaciones contra embarcaciones en el Caribe y en el Pacífico, para incluir ataques en tierra.

Aunque varios países de la región se han incorporado a una alianza política y militar impulsada por Estados Unidos para combatir el crimen organizado, la autorización de operaciones conjuntas dentro de sus territorios continúa siendo un asunto delicado. Colombia y Honduras figuran entre los países que han aceptado esa posibilidad.

La expansión de las operaciones militares estadounidenses ha generado inquietudes sobre la soberanía nacional y recuerda los antecedentes históricos de intervención de Washington en América Latina. Organizaciones defensoras de los derechos humanos también advierten sobre los posibles riesgos para la población civil. A su vez, expertos cuestionan la efectividad de las estrategias centradas en eliminar a integrantes de los carteles, al considerar que la captura o muerte de sus principales dirigentes no necesariamente interrumpe el tráfico de drogas, debido a que otros miembros pueden ocupar sus posiciones.

 

Ejecuciones extrajudiciales

Tras las revelaciones, la Embajada de Estados Unidos en Panamá negó enfáticamente el despliegue militar, pero informó que actualmente hay 120 militares estadounidenses de la Décima División de Montaña que participan en un curso de entrenamiento en selva de dos semanas.

El mismo almirante Francis L. Donovan, jefe del Comando Sur, reconoció anteriormente que buscan llevar a tierra las operaciones que ya realizan en el Pacífico y el Caribe, donde decenas de pescadores fueron asesinados después de que los acusaron de ser narcotraficantes. En Ecuador, una jueza absolvió a 32 tripulantes de una lancha al no encontrar evidencias de que hubieran cometido un acto ilícito.

Washington anunció el traslado de 52 millones de dólares en ayuda militar que antes estaban destinados a Europa y Medio Oriente, y el envío a América Latina de drones MQ-9 Reaper desde África para combatir el narcotráfico y el crimen organizado. Ecuador ya recibió los primeros.

Colombia hace parte del Escudo de las Américas, estrategia militar liderada por Trump con los países aliados. A su vez, funcionarios del gobierno también han explicado que la cooperación militar en términos de personal, equipos y aeronaves viene de gobiernos atrás, recordando que el país está vinculado a la OTAN. Hasta el momento, ningún líder de la oposición se ha expresado al respecto.

Según la Comisión de la Verdad, durante el Plan Colombia, entre 2003 y 2007, soldados estadounidenses abusaron sexualmente de 53 niñas de 14 años, y luego vendieron videos de estos abusos en internet. Debido a los acuerdos bilaterales, los victimarios gozaron de inmunidad diplomática y no fueron juzgados en Colombia; esto empantanó las investigaciones, que solo empezaron diez años después cuando se publicaron los hallazgos.

19 países condenaron la reapertura de embajada colombiana en territorio palestino ocupado

Ministros de Arabia Saudita, Turquía, Jordania, Indonesia, Argelia, Yibuti, Sudán, Somalia, Siria, Líbano, Egipto, Malasia, Yemen, Pakistán y Catar expresaron un “rechazo categórico” a la reapertura de la embajada de Colombia en Jerusalén en cabeza de este gobierno. En sus declaraciones mencionan que «contradice las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad de la ONU».

* Economista, politólogo y analista estadounidense, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE).