Díaz Rangel: Asambleas de ciudadanos/ Stelling : Caja negra de la corrupción/ Britto García: Petro
Asambleas de ciudadanos
Eleazar Díaz Rangel-UN |
No comprendo cómo ha sido posible que en la calle, en los barrios, en las parroquias caraqueñas, en los consejos comunales ni en las bases de partidos, se hayan dado cuenta del valor que tiene el articulo 70 de la Constitución Bolivariana como el principal enlace entre la gente, el pueblo, sus agrupaciones, y la Asamblea Nacional Constituyente. Lo escribo porque hasta ahora no he sabido que una Asamblea de Ciudadanos se haya dirigido a la ANC con algún planteamiento concreto.
Veamos lo que contiene el articulo 70 de la Constitución: «Son medios de participación y protagonismo del pueblo en ejercicio de su soberanía, en lo político la elección de cargos públicos (y seguidamente enumera otras formas)…”…el cabildo abierto y la asamblea de ciudadanos y ciudadanas cuyas decisiones serán de carácter vinculante…(y luego pasa a enumerar otros de carácter social, como la cogestión, la autogestión, etc.).
Como no están contempladas las características para la existencia y funcionamiento de esas asambleas, basta con que un grupo de ciudadanos y ciudadanas, de diez, o de 20 personas, por ejemplo, se dirijan a la Asamblea Nacional Constituyente con alguna proposición, y por tener carácter vinculante, es decir, que está sujeta a una obligación, según el DRAE, ésta debe recibirlo y procesarla en alguna de sus comisiones de trabajo.
Queda después la tarea de esa asamblea de ciudadanos o ciudadanas de hacerle seguimiento al curso de su propuesta, conocer cuándo y cómo se discute, las posiciones contrarias, o si es engavetada, etc.
Pero lo que queda claro es que el legislador -¿sería Chávez?- estableció las condiciones mínimas para que el pueblo, a través de las asambleas de ciudadanos y ciudadanas y apoyadas en ese articulo 70, ejerza su soberanía. Y que simultáneamente, la ANC deberá valorarlas en tanto se convertirían en un excelente mecanismo de relación con el pueblo, le daría un impulso a su actividad y mejoraría la relación con sus electores.
Entre tanto, queda en manos de la ANC aprobar la ley correspondiente.
A trabajar desde mañana
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Caja negra de la corrupción
Maryclen Stelling |
La corrupción es un acto en el cual una persona por medios ilegítimos, logra un beneficio para sí o para terceros. De manera importante, en Venezuela este modo de hacer fuera de la ética y que transgrede la legalidad, ha devenido, sin embargo, en un proceder socialmente aceptado y prácticamente legitimado.
¿Se trata de un problema institucional? ¿Es producto de un vacío, de una deficiencia normativa? ¿Esta fatalmente incrustado en la cultura? ¿Por qué la pasividad de la propia sociedad? ¿Por qué si la corrupción era un secreto a voces, ha gozado de impunidad? ¿Por qué la facilidad, permisividad y ausencia de control sobre los acuerdos corruptos en todas sus fases? ¿Por qué la falta de mantenimiento y seguimiento? Combinación de factores que sin duda facilitaron la conformación y consolidación de las redes de corrupción que permean la estructura sociocultural del país.
La corrupción en tanto fenómeno endémico de la sociedad venezolana, ha sido recientemente reconocida por las autoridades, quienes, en un contexto preelectoral, han emprendido a través de la Fiscalía una suerte de razzia petrolera anticorrupción.
Las investigaciones, denuncias y sanciones han abierto la caja negra de las transacciones corruptas. Y todo aquello que está emergiendo, a la vez que satisface, asusta por sus dimensiones, por la libertad con la que pudieron actuar y la impunidad de la que han gozado. Brotan contratos y acuerdos corruptos; sobornos, tráfico de influencias, nepotismo, abuso de funciones, fraude y complicidad; malversación, blanqueo de dinero y enriquecimiento ilícito. Destacan los profesionales de la corrupción o corruptores profesionales que han hecho de tal quehacer su principal ocupación; asombra la facilidad, permisividad y falta de control sobre los acuerdos corruptos en todas sus fases.
La típica reacción, cuando se destapa la caja negra y salen a la luz pública escándalos de corrupción, es demandar más sanciones y un rígido sistema de controles. La situación exige valentía y honestidad en reconocer la extensión y profundidad del fenómeno de la corrupción en el país, que no se limita a la industria petrolera. A los nocivos efectos inmediatos de la corrupción, hay que añadir los graves daños que produce sobre la credibilidad del sistema político y la democracia.
La lucha anticorrupción debe entenderse como un profundo cambio cultural dirigido a la ética de la gestión, la transparencia y el diseño de políticas de Estado, con la participación de la sociedad.
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Petro
Luis Britto García |
3.-Pasan tres cuartos de siglo y el mundo se pregunta cada vez más si símbolos sin respaldo pueden cambiarse por el valor real de todas las cosas. Según algunos especialistas, Sadam Hussein y Muammar Kadafi habrían sido asesinados porque planeaban crear sistemas monetarios respaldados por el indispensable petróleo y no por el quimérico dólar. Otros han atribuido al Sucre la sospechosa muerte de Chávez.
4 Así como la cosa fue sustituida por el metal precioso y éste por el papel moneda, el billete es suplantado por información: tarjetas de crédito o de débito y transferencias no son más que vehículos portadores de bits, señas, signos, símbolos. ¿Bastará afirmarlo para que representen el Bloque de Oro, o las reservas de minerales de Venezuela? El petro debe estar fundado sobre una promesa creíble de redención en valores concretos y un sistema que impida tanto su falsificación como una desenfrenada multiplicación que sería en realidad una división infinita. Pronto no habrá más que petros, o criptomonedas sin petróleo.