Cristina: «También son terroristas los que desestabilizan la economía de un país»

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La presidenta Cristina Fernández brindó un mensaje ante la 69ª asamblea general de las Naciones Unidas en la sede del organismo en Nueva York. Agradeció a la asamblea la aprobación de la resolución para elaborar un marco legal internacional a los procesos de reestructuración de deudas.

Reclamó que dicha legislación esté terminada antes de la próxima asamblea, «para que a ningún otro país le pase lo que le pasa a Argentina», la cual se encuentra «acosada por los fondos buitres». También rechazó las soluciones armadas frente a las amenazas de grupos terroristas: «Si queremos combatir al terrorismo, trabajemos para la paz», instó la Mandataria.

Pedido por la consolidación de la multilateralidad

La presidenta Cristina sostuvo que el actual es «un momento muy particular no solamente del mundo, sino también de mi país». Comenzó reflexionando sobre las palabras con que abrió la asamblea, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quien afirmó que las «turbulencias que hoy sacuden al mundo ponen en peligro la multilateralidad». Consideró que «gran parte de los problemas que hoy tiene el planeta en lo económico y financiero, en materia de seguridad, en materia de fuerza territorial, se debe a lo contrario: a la ausencia de una multilateralidad efectiva, concreta y democrática».

Elogio a la sanción de marco regulatorio financiero internacional y condena a fondos buitre

Por ello, la Jefa de Estado inició su mensaje «agradeciendo y felicitando a esta asamblea por la sanción de la resolución 68/304, por la cual se decidió por amplia mayoría, abocarse a la construcción de una convención que establezca un marco regulatorio para la reestructuración de deudas soberanas de todos los países». Recordó: «Yo he concurrido a esta asamblea desde 2003, primero como senadora, desde 2007 como presidenta, siempre veníamos reclamando la reformulación de los organismos como el consejo de seguridad y los organismos multilaterales de créditos».

Aseguró que «Argentina es un triple leading case, en materia económica-financiera, en materia de terrorismo internacional y en materia de fuerza e integridad territorial». Señaló que en materia económica, la crisis internacional «se disparó en 2008, aún hoy persiste, y ahora amenaza a las economías emergentes». «Esa crisis de 2008, mi país la vivió en 2001, cuando se produjo el default de deuda soberana más importante del que se tenga memoria», rememoró.

La Primera Mandataria afirmó que «cuando se debe el 169% del PBI no es solo culpa del deudor, sino de los acreedores». En ese sentido, resaltó que Argentina acumuló, con la anuencia del Fondo Monetario Internacional «una deuda sin precedentes que la hizo implosionar, no solamente en términos económicos, sino políticos». «Allí nadie se hizo responsable de lo que había pasado en Argentina, Argentina tuvo que arreglarse como pudo», remarcó.

Señaló que «en 2003 un presidente que había llegado con el 22% de los votos, se presentó en esta asamblea y dijo que era necesario generar un modelo de desarrollo, para que el país pueda pagar sus deudas. Sostuvo que «los muertos no pagan sus deudas»». «Asumíamos como país el haber adoptado políticas que nos habían impuesto; pero también pedíamos que los organismos y los propios acreedores que habían prestado a tasas usurarias, también asumieran parte de su responsabilidad», enfatizó.

Recordó que en 2003 Kirchner asumió la conducción de un país sumido en la pobreza, con índices económicos alarmantes: 25% de desocupación, 54% de pobreza, 27% de indigencia, sin educación, sin salud y sin seguridad. Y que, merced a la puesta en marcha de «un modelo de desarrollo con crecimiento pudimos generar millones de puestos de trabajo nuevos, con millones de incluidos en el sistema previsional, con una participación de 6 puntos del PBI en educación y la disposición de ingentes sumas de dinero a infraestructura del país, en un proceso de inclusión social sin precedentes, que nos hizo reducir la pobreza e indigencia un solo dígito y que hoy el propio FMI reconoce».

En ese marco, indicó que el crecimiento economía de la Argentina entre 2004 y 2011 fue el tercero a nivel global en calidad, solamente superado por Bulgaria y la República Popular China, y que, además, es el país con el mejor poder adquisitivo de sus trabajadores y el de mejor ingreso previsional en la región.

Además, sostuvo que desde 2004 el Gobierno nacional cumple con el pago «de la deuda que otros generaron». «Nuestros gobiernos (en referencia al suyo propio y el de su antecesor, Néstor Kirchner) ni declararon el default, ni fue el que nos endeudó; pero fuimos los que nos hicimos cargo y pagamos de 2013 a la fecha 190 mil millones de dólares». Recordó también que «reestructuramos la deuda con el acuerdo del 92,4% de los acreedores en dos canjes», y que «acordamos, y se pagó regularmente, la cancelación de la deuda con el FMI». También destacó que «hace pocos meses concluimos la negociación de una deuda con el Club de París, una deuda que se inició en 1956, cuando esta presidenta tenía 3 años», y que de ese acuerdo ya se pagó la primera etapa de 642 millones de dólares.

Otros logros que destacó fueron la regularización la situación de nuestro país ante el tribunal del CIADI, donde, por acciones de gobiernos anteriores, se iniciaron en demandas contra la Argentina, y el acuerdo con la empresa Repsol por la expropiación del 51% de las acciones de YPF. «Todo esto lo hemos hecho con recursos propios, sin acceso al mercado de capitales», remarcó.

«Fue un proceso de inclusión social sin precedentes, porque lo iniciamos desde la bancarrota total y absoluta», destacó la Mandaria. «Logramos unir a los argentinos, logramos crecimiento con inclusión, logramos el desendeudamiento, y hoy tenemos una de las ratios de deuda mas bajas», aseguró.

La Presidenta enfatizó que el de «fondos buitres» no es «un término acuñado por ningún gobernante populista sudamericano, ni africano». «Uno de los primeros que los nombró así en esta asamblea fue el ex primer ministro británico Gordon Brown», recordó.

Aseguró que «hoy Argentina con la complicidad del sistema judicial de este país, está siendo acosada por estos fondos». Indicó que representan «el 1 por ciento de los que no ingresaron a la reestructuración de 2005», ya que su negocio es litigar contra los países. Y agregó que no se puede considerar «ganancia» lo que obtienen gracias al fallo del juez Griesa: «Lo que se le ha reconocido ha sido una tasa del 1608 por ciento en cinco años en dólares. Díganme si hay alguna empresa que logra una tasa de 1600 por ciento en dólares», expresó.

La Jefa de Estado remarcó que dichos fondos especulativos «están obstruyendo el cobro de quienes confiaron en Argentina, de ese 92,4 por ciento». «Por eso yo celebro que esta asamblea haya tomado el toro por las astas. Y espero que entre este año y el próximo, hayamos podido construir ese marco regulatorio de reestructuración de deudas soberanas, para que a ningún país le pase lo que le pasa a Argentina», enfatizó, al tiempo que agregó que nuestro país «tiene voluntad de pago, tiene capacidad de pago y va a seguir pagando pese al acoso de estos fondos buitres».

Aseguró que dichos fondos «generan rumores e infamias, para generar un estado de incertidumbre económico y financiero». «No solo son terroristas los que andan poniendo bombas, sino también los que desestabilizan la economía de un país a través de la especulación, provocando hambre, miseria y pobreza», recalcó.

«Creemos que un equilibrio económico y financiero que ataque las desigualdades, va a ser un gran antídoto contra aquellos que reclutan jóvenes, porque no tienen esperanzas y los enrolan en cruzadas locas», afirmó.

Ataques terroristas

La Primera Mandataria señaló que la Argentina es «el único país junto a EE.UU. en todo el continente americano que fue víctima de atentados terroristas». Indicó que «este año se cumplen 20 años de la voladura de la AMIA». «Me atrevo a decir frente a esta asamblea que el gobierno que encabezó el presidente Kirchner fue el que más hizo por develar quienes fueron los autores del atentado», señaló.

Recordó que el ex presidente «cuando en 2006 la justicia de mi país acusó a ciudadanos iraníes, fue el único presidente que se animó a reclamar a la República Islámica de Irán» que permitiera que fueran indagados. Señaló que el pedido se repitió a lo largo de los años «hasta que Irán accedió a una reunión bilateral que luego generó la firma de un memorándum de entendimiento» para la colaboración judicial.

Señaló que cuando se acordó ese memorándum de entendimiento, grupos lobbistas, tanto de dentro de la Argentina como en los Estados Unidos, tildaron a las autoridades de nuestro país de «cómplices» de quienes llevaron acabo acciones de terrorismo. Pero, paradójicamente, continuó, «esta semana nos venimos a enterar que en un emblemático hotel de esta ciudad, el Waldorf Astoria, se reunieron el canciller de este país, el Jefe del Departamento de Estado, con su par iraní».

«No tenemos críticas, al contrario, todo lo que es diálogo, lo que es entendimiento, nos parece bien, pero preguntamos a los que acusaban a Irán de terrorista el año pasado, que dirán hoy», inquirió. En esa línea, también resaltó que los que hoy conforman ISIS eran denominados hasta el año pasado «Freedom Fighters». «Desde las grandes potencias se cambia con demasiada facilidad el concepto de amigo – enemigo, de terrorista – no terrorista», lamentó. Para la Mandataria, «no podemos seguir utilizando a la política internacional o a la posición geopolítica para poder dirimir posiciones de poder».

Reclamo del reconocimiento de los Estados de Palestina e Israel

La Jefa de Estado se definió como «una militante contra el terrorismo internacional» y, acto seguido, informó que se está tramitando ante la justicia de la Argentina una denuncia por amenazas de ISIS, hecho que atribuyó a dos factores: su cercanía con Su Santidad el Papa Francisco y su constante reclamo por la existencia de dos estados, como son los de Israel y Palestina.

La Mandataria reiteró su reclamo para que la Asamblea General de las Naciones Unidas reconozca como un integrante pleno de la misma al Estado Palestino, y sostuvo que solo a partir de allí «vamos a empezar a desatar algunos de nudos gordianos de la cuestión de Medios Oriente».

«Creemos que en épocas de buitres económicos y halcones de la guerra necesitamos más palomas de paz para construir un mundo más seguro», aseveró.

En ese marco, reclamó al gobierno del Reino Unido que acate las resoluciones de las Naciones Unidas y se siente en una mesa de diálogo con la República Argentina para tratar el tema de soberanía sobre las Islas Malvinas.

Lamentó que en temas como estos, la postura de los cinco integrantes permanentes del Consejo de Seguridad tenga mayor peso que la de los demás integrantes de la Organización. «Si esto no se modifica, nada se va a solucionar, solamente serán discursos que se darán acá todos los años sin que arribemos a ninguna solución». «Esta Asamblea a debe retomar poderes que ha delegado en un Consejo, porque es esta Asamblea, la soberaa, la de las Naciones Unidas, donde cada uno de nosotros valemos un voto, la verdadera democracia global», enfatizó.

«Asimismo, expresó que «entre el optimismo y el pesimismo, elijo siempre el optimismo, pero con realismo, porque el optimismo sin realismo o es ingenuidad o es cinismo, y no quiero ser ingenua ni cínica frente a todos ustedes, quiero decirles simplemente lo que pensamos desde mi país, desde ese lugar que viene reclamando desde hace mucho tiempo la reforma de los organismos de seguridad y la reforma del FMI».

La Presidenta afirmó que «en 2003 parecía imprescindible reformar el FMI; hoy ya casi nadie lo reclama, porque ha perdido protagonismo». «Mientras no haya un tratado internacional, aprobado por esta asamblea, por más cláusulas que impongan las reestructuraciones, nunca faltará un juez como Griesa que diga que esas cláusulas no valen nada», sostuvo. Y agregó que «lo que se quiere tirar abajo es la reestructuración de deuda que con tanto esfuerzo ha hecho el pueblo argentino».

Llamado a la Paz

La Jefa de Estado recordó que antes de su viaje a Nueva York estuvo en Roma «con otro compatriota que hoy ocupa un fuerte liderazgo moral», en todo el mundo, en referencia al papa Francisco. «Quiero traer el mensaje de construcción de la paz. Si queremos combatir al terrorismo, trabajemos para la paz», reclamó, al tiempo que consideró que «no se combate el terrorismo, haciendo sonar los tambores de guerra»

Sostuvo que «si esta asamblea recupera su liderazgo, su mandato ante la inobservancia de parte de muchos países, que aplican a otros países, pero no las respetan cuando se aplican a ellos mismos, habremos logrado mucho en la construcción de la paz». Señaló que el objetivo es «dejarle a nuestros hijos un mundo mucho mejor que el que nos toca a nosotros».

Cristina Fernández recordó que «el año pasado eran otros los problemas: los que ayer eran malos, que tenían que ser arrasados, hoy ayudan a combatir a los terroristas». «Ahora es el ISIS, este nuevo engendro, degollando gente en televisión, en donde uno se pregunta cómo, desde dónde», indicó y reconoció: «Me he tornado absolutamente desconfiada, después de ver todo».

Aseguró que en el mundo «se viven nuevos problemas, que le hacen decir al Papa que estamos prácticamente en una tercera guerra», aunque en la actualidad se trata de «guerras focales donde las únicas víctimas son los civiles».

«Dentro de unos instantes en el consejo de seguridad, queremos plantear algunos de estos interrogantes, queremos preguntárselos a quienes poseen mucha mas información que nosotros», anticipó. Resaltó que el peligro es que «se sepa mucho, pero realmente se comprenda poco. Hay que comprender lo que está pasando para encontrar una solución».

Por último, la Mandataria agradeció «una vez más la voluntad política de los 124 países que acompañaron la resolución 68-304», pese a que «hubo presiones» en contrario. Pero remarcó que «el ejercicio de multilateralismo práctico de esa resolución, demuestra que no todo está perdido. Por el contrario, las soluciones están en nuestras manos».