Alí Rodríguez: Petróleo, el conflicto permanente

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ven ali_rodriguez_araque2Alfredo Carquez-Correo del Orinoco|
Alí Rodríguez Araque, comandante guerrillero, abogado, dirigente político, militante del socialismo, parlamentario opositor en casi absoluta minoría en pleno auge del neoliberalismo y de la Apertura Petrolera; fue ministro de Energía y Minas, presidente de Petróleos de Venezuela, secretario general de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, ministro de Finanzas, canciller, secretario general de Unasur y actualmente es embajador en Cuba.

“Para entender lo que ocurre en Venezuela hay que estudiar el problema petrolero. Ahí está la esencia del problema, no es si hay o no hay democracia, si un ministro es tal o cual cosa, o si el Presidente es esto o aquello… nada de eso. El asunto problema se llama petróleo, y más aun: regalía, impuestos, participación accionaria, y solución de controversias”, sostiene el exsecretario general de Unasur “Si no se comprende el programa petrolero, no se comprende el fenómeno político venezolano, ni se comprende el fenómeno social ni se comprende el fenómeno cultural del país, porque todo ha estado alimentado por el problema petrolero y por la distribución de la renta.

“Hay que ubicarse históricamente en el momento en el cual se producen los descubrimientos de petróleo en el Zumaque. En 1914 se da inicio a la explotación y en 1917 comienza la comercialización del petróleo venezolano. Venezuela vivía la circunstancia, en comparación con otros países productores de petróleo, de haber conquistado su independencia política en 1830.

Digo independencia política relativa, porque todos sabemos lo que ocurrió a partir de esa fecha con el ejercicio de esa independencia por parte de las sucesivas dictaduras y las montoneras. Sabemos que se mantiene una constante inestabilidad del poder en Venezuela, hasta que, precisamente, la aparición del fenómeno petrolero contribuye de manera significativa, con la integración del país, gracias a un ingreso creciente que permitió la construcción de carreteras. Y eso coincide, justamente, con el otro factor que quiero subrayar: la dictadura de Juan Vicente Gómez. Esa dictadura, gracias y precisamente al fenómeno petrolero, puede trabajar en la integración del país. Se derrotan las montoneras porque, además, ya cuenta con recursos para crear un ejército moderno para ese entonces, equipado.

Y eso, aparte de las habilidades militares que podía tener Juan Vicente Gómez, permitió acabar con el problema de los alzamientos continuos y la formación de montoneras, y en consecuencia, también terminó con la inestabilidad del país. Y el hecho de encontrarse sú- bitamente con un ingreso que no era generado en el proceso interno, porque independientemente de que las regalías fueran bajas y de que fueran diversas en los distintos lotes de concesiones que se otorgaron, representaban un ingreso que no era generado en el proceso productivo interno, ni por inversión ni por salarios, sino simplemente por el ejercicio del Estado sobre la propiedad del recurso natural.

Se inicia así un proceso de distribución que incluso alcanza un salto importante a partir de 1934, cuando ocurre una deven ali rodriguez22valuación del dólar, y prácticamente todas las monedas del mundo siguen esa devaluación. Venezuela no lo hizo. Venezuela, por el contrario, de 5,20 bolívares, que era la tasa de cambio para ese entonces, fue a una tasa de cambio de 3,09 bolí- vares. De esta manera los que tenían bolívares podrían comprar dólares baratos e importar, y de allí surgió un sector importador muy fuerte, muy poderoso. Eso fue un golpe demoledor para la agricultura, como lo predijo Alberto Adriani, que era, por el contrario, partidario de una drástica devaluación. Así lo señala en uno de sus artí- culos recogidos en un libro que se llama Labor Venezolanista, que se lo recomiendo a los jóvenes que hacen investigación y quieren ubicarse en los problemas de aquella época que posteriormente generaron diversas consecuencias.

Ahora, lo que hay que destacar es que progresivamente Venezuela, gracias a esa independencia política, desarrolla una estrategia de incrementar la participación de la nación en los proventos petroleros; mediante las regalías y los impuestos.

Larga lucha

Los impuestos modernos surgen con Isaías Medina Angarita, al introducir la Ley de Impuesto Sobre la Renta en 1942-1943, y al hacer lo que llamaron La Gran Reforma Petrolera, que unificó todas las concesiones en cuanto a superficie y, además, lo más importante, unificó todas las concesiones en cuanto a regalías a 16 2/3%. Esta tasa de regalía se mantuvo hasta los días de la Apertura Petrolera, cuando se reduce drásticamente a cero. ¡Aunque luego en un fuerte debate en el Congreso Nacional se incrementó a 1%! ¡La bajaron de 16 2/3% a 1%!

Lo que quiero destacar con esto es que hubo una lucha continua por incrementar la participación del Estado y del país sobre la base del manejo de la regalía y, particularmente, del Impuesto Sobre la Renta, porque lo que permitió aumentar esa participación fue ir elevando sucesivamente ese impuesto, hasta llegar a cerca de o por encima de 70%. Eso sucede ya para los días de la Apertura Petrolera.

La nacionalización (1975) provocó un conjunto de efectos políticos, e, incluso, ideológicos. Se consideró que como el petróleo ya era venezolano y se habían nacionalizado todas las actividades, salvo la comercialización y la asistencia tecnológica, pues no había mayores conquistas que alcanzar. La nacionalización aparecía como la máxima victoria en todos los programas de todos los partidos políticos, desde el socialcristiano Copei hasta el Partido Comunista. De manera que se había logrado el máximo objetivo. Esa era la sensación que se tenía, pese a advertencias como las que hizo Juan Pablo Pérez Alfonso, cuando hablaba de la nacionalización “chucuta”.

Lo decía precisamente porque no se había nacionalizado, para ese momento, ni el comercio de los hidrocarburos y ni el sector tecnológico. La consecuencia de todo esto es que, prácticamente todos los partidos políticos se quedaron sin programa. Eso se observa al analizar el proceso político venezolano, a partir de los años 70, sobre todo como consecuencia de los auges de los precios petroleros, que significaron un incremento enorme del ingreso nacional, independientemente de los aspectos que uno pueda criticarle a la nacionalización, particularmente el famoso artículo 5. Y, por cierto, no fue solamente ese artículo, sino muchos otros, como lo explica de manera muy profunda el doctor Bernard Mommer.

Desarme ideológico

¿Qué ocurre? La clase política dominante se dedica al disfrute. Hace eclosión el fenómeno de la corrupción, así como el de los grandes subsidios, créditos que no retornaban al Estado. Se formó eso que llamaron “una nueva clase” en Venezuela; una nueva clase de ricos, no voy a llamarla burguesa porque ese es un término que históricamente tiene una clara definición. Eso desarmó ideológicamente al país, y creó las condiciones para que toda la oleada neoliberal que agitaba el mundo llegara también a Venezuela y se expresara en la política petrolera. La visión en el país era incrementar la producción de crudo, sin importar las consecuencias que esto tendría en el escenario petrolero mundial.

Eso condujo a que Venezuela entrara en un conflicto interno dentro de la Organización de Países Exportadores de Petró- leo (OPEP), porque su objetivo era llegar a 6 millones de barriles diarios, muy por encima de las cuotas que se establecieron en su seno. Entendamos que el sistema de cuotas es un mecanismo que se ideó en la OPEP a fin de evitar una competencia dañina entre sus socios y garantizar la estabilidad de los precios mediante, un adecuado manejo de la oferta petrolera, en correspondencia con la demanda, para lo cual se crearon sistemas internos en el Secretariado de la Organización.

Demanda_petroleoCada país comienza a violar sus cuotas: Arabia Saudita, Venezuela, y otras naciones que, incluso, tenían mayores posibilidades de un manejo más rápido que Venezuela en cuanto a la administración de la producción de sus yacimientos. Por las características de nuestro petróleo, esos incrementos o reducción de la producción, sobre todo los recortes de producción, deben realizarse mediante un tratamiento bastante cuidadoso.

El resultado de esto es que se produce una violenta caída de los precios del barril de petró- leo. Cuando el presidente Hugo Chávez asume el mando en Venezuela, todos lo recordamos, los precios estaban cerca de 7 dólares por barril. Anecdóticamente puedo afirmar que desde Petróleos de Venezuela S.A. (Pdvsa) me plantearon ese año –me estoy refiriendo a 1999– que no habría ingresos por concepto de Impuesto Sobre la Renta, que bajarían drásticamente las regalías y que no habría declaración de dividendos, toda vez que no habría rentas que declarar y no habrían ganancias sobre las cuales declarar dividendos.

Así que la perspectiva para ese año era muy dura desde el punto de vista económico. Se planteó incluso la necesidad de contratar un empréstito por 3 mil millones de dólares para poder cubrir los gastos del Estado y particularmente el pago de salarios y sueldos.

Yo asumí en esa oportunidad una doble tarea: buscar una solución en el seno de la OPEP y buscar un empréstito que nos permitiera encarar una situación muy crítica. Bueno, gracias a la política que desarrolló el presidente Chávez, logramos resolver los problemas internos en la OPEP, sus contradicciones, retornar a la política de cuotas, regular la producción, que es lo que está establecido en sus estatutos, para lograr la estabilidad de los precios y, al mismo tiempo pues, ir mejorando el ingreso, que ya para finales de 1999 estaba en alrededor de 16 dólares por barril. Así finalmente no fue necesario contratar un empréstito tan elevado, y pudo irse normalizando el problema de la economía nacional. Yo fui presidente de la Comisión de Energía y Minas de la Cámara de Diputados y vicepresidente de la Comisión del Congreso Nacional que reunía Senado y Diputados. Eso me obligaba, por supuesto, a leer los contratos para poder trabajar en los informes.

Pero, finalmente los informes, después de todo el proceso, los redactaba el presidente, que era el senador Virgilio Avila Vivas, quien los remitía al Gobierno. Ahora, aquí hay que aclarar lo siguiente: quien representó siempre las posiciones del Gobierno en el Congreso Nacional durante la Apertura Petrolera fue la gerencia de Pdvsa. Eran personajes de Pdvsa, ocasionalmente iba el Ministro de Energía y Minas, Erwin Arrieta, pero acompañado siempre de los asesores de Pdvsa. No olvidemos que la directiva de Pdvsa, como la gran mayoría de su plana gerencial, había pertenecido a empresas multinacionales: Standard Oil, en este caso la Creole, y la Shell, y se habían formado en la mentalidad de esas empresas, tanto ideológicamente como desde el punto de vista gerencial. opep en caracas

Tanto fue así que incluso era frecuente oír que venían de Maraven o Lagoven, que eran las dos grandes fuerzas internas; Corpoven era el resultado de todas las pequeñas empresas que se fusionaron con la nacionalización.

PDVSA neoliberal

Eso influyó mucho en las posiciones que asumió Pdvsa y facilitó enormemente la adopción de las políticas neoliberales que enfatizaban las ganancias de capital, y el aumento de la producción, independientemente de lo que ocurriera en el escenario petrolero mundial. Fue así como se trazó ese plan de expansión de la producción, a como diera lugar.

El objetivo era llegar a 6 millones de barriles diarios, desde un piso de 3 millones de barriles diarios en que nos encontrábamos. Era una estrategia que no tomaba en cuenta el impacto que iba a tener en los precios a escala mundial, es decir, una estrategia que favorecía ampliamente a los consumidores por los precios bajos, básicamente a los grandes consumidores como, por ejemplo, de Estados Unidos, que tiene apenas 5% de la población del planeta, pero que consume 25% de la energía y del petróleo que se consume en el mundo.
Los grandes países consumidores iban a ser los más favorecidos y, además de estos, también salían ganando las grandes empresas por el abatimiento de la regalías y de los impuestos, y en consecuencia iban a obtener superganancias. Era una estrategia de cara a los grandes consumidores y las grandes corporaciones extranjeras.

Eso, por supuesto, anunciaba una drástica caída del ingreso petrolero, como consecuencia de la caída de los precios, cosa que había comenzado a ocurrir en 1998-1999, y provocaba todos estos problemas, incluso el del forzoso endeudamiento del país para poder cubrir los gastos del Estado. En cuanto a la Apertura Petrolera, yo planteé el debate en el Congreso Nacional, porque se veía evidentemente que la casi totalidad de los parlamentarios no habían leído los contratos relacionados con las empresas que iban a operar bajo esa figura.
Y si los habían leído era por encima, sin ir a la esencia del problema. Lo dije en el Congreso. Incluso irónicamente alguien en la prensa señaló que yo me jactaba de ser el único que los había leído, a lo mejor es correcto, pero no lo dije así. Hay que clarificar, para la verdad histórica que los contratos si fueron entregados con tiempo para leerlos, yo los leí de cabo a rabo. Era bastante fastidioso porque uno lo que tenía que buscar era donde estaba su esencia. A fin de cuentas, la política petrolera se define en los contratos.

Bien, en el Congreso se llevaron entonces los contratos y como ya dije, en el caso de los crudos pesados llevaban las regalías a cero por ciento; el caso de los crudos livianos ataban la regalía al movimiento de los precios, lo que llamaban la tasa interna de retorno: si los precios bajaban, entonces bajaba también la regalía, lo cual va absolutamente en contra de lo que en términos elementales significa ese concepto. La regalía es la contribución que impone el propietario del recurso natural a aquel que quiera acceder al mismo y obtener un beneficio por su explotación.

Esa es la regalía, independientemente de que los precios estén altos o bajos. Bueno, por dondequiera que se le miraba eso resultaba un impacto negativo enorme, terrible, para las finanzas del Estado y, en consecuencia, para un país que vive básicamente de ese ingreso. Eso se tradujo en el incremento de la pobreza, como efectivamente ocurrió. Todo eso sucedió hasta la llegada del presidente Chávez. Acción Democrática (AD), que en sus comienzos tuvo un discurso radical, nacionalista, fue decayendo progresivamente, fue degenerando progresivamente, quedó completamente desarmada desde el punto de vista ideológico, particularmente por la degradación de Rómulo Betancourt, que era el máximo líder de ese partido, y de quienes lo acompañaban.

VEN SABOTAJE PETROLERO2De manera que cuando se llega al momento de la Apertura, en el Congreso Nacional, mientras estuvimos el doctor Álvaro Silva Calderón y yo, éramos quienes votábamos en contra de decisiones de esa naturaleza y otras decisiones, no solamente en el ámbito petrolero.
Entonces el rol de AD terminó siendo de complicidad total, con lo que venía desde Pdvsa, empresa que, a su vez, estaba influida o prácticamente gobernada por las ideas neoliberales. Así que fue muy triste el papel de AD y consecuentemente también de Copei.

Factor decisivo

El factor decisivo en la política venezolana sigue siendo el petróleo, era y sigue siendo el petróleo. Prácticamente el origen de todos los conflictos en Venezuela, la caída de Carlos Andrés Pérez, por ejemplo, tiene que ver con el problema petrolero. Cuando el presidente Chávez llega a Miraflores, me designa ministro de Energía y Minas. Entonces comenzamos a tomar ciertas medidas.

Una de las medidas que recuerdo mucho fue rescindir el convenio que se tenía con varias empresas para la explotación del gas en el noreste del país (Proyecto Cristóbal Colón), porque, bueno, no cumplieron con los términos que se establecían en el mismo, ni habían iniciado las operaciones de explotación del gas en el plazo acordado. Entonces yo que me había opuesto a ese contrato en el Congreso Nacional, años después, como Ministro, procedí a la rescisión del contrato. Pero todavía Pdvsa seguía siendo el poder…
Todavía cuando yo era ministro no ocurrió mayor cosa. Luego yo tuve que salir para la OPEP para ocupar la Secretaría General. Los conflictos ocurrieron progresivamente cuando el presidente Chávez decide elevar de nuevo las regalías petroleras de 1% a 16,67%, eso ya de nuevo provoca un efecto en las empresas petroleras y en sus agentes internos, que estaban alojados aquí en Pdvsa. Además, luego se aprueba la Ley Orgánica de Hidrocarburos y se modifica el Impuesto sobre la Renta hacia arriba.

Por supuesto que el ataque se hace cada vez más feroz contra el presidente Chávez, y se llega a tal grado que terminan con el golpe de Estado del 11 de abril de 2002. Como consecuencia del golpe de Estado me llama el presidente Chávez y yo vine de inmediato a Caracas a reunirme con él. En ese momento él me pidió que me ocupara de la presidencia de Pdvsa, cargo que yo no habría querido nunca. Incluso inmediatamente después de las elecciones él me planteó que lo asumiera y yo fui partidario de ocupar el Ministerio, porque siempre he sostenido que el Estado, a través del ministerio de Petróleo y Minería, es el que debe dictar las políticas, debe ejercer el control de la industria, porque la industria petrolera es del Estado. Es por esa razón por la que en la primera experiencia que tuve en el Gobierno Bolivariano fui directamente al ministerio. Es en la gestión de Rafael Ramírez cuando vienen estas dos medidas y viene el conflicto.

El conflicto, el golpe de Estado, tiene, como ya lo dije, un claro origen petrolero, es decir, en fin de cuentas ¿dónde está el conflicto permanente? Está en cuánto pagan las empresas por regalías, cuánto pagan por impuestos, cuál es la participación de las empresas en las empresas mixtas, cuál es la participación accionaria en las empresas mixtas, y cómo se resuelven las dudas y controversias y los con- flictos que puedan surgir entre la industria y las compañías petroleras.
Esa es la esencia del problema. Incluso, lo que hoy vemos, los conflictos que hoy vemos, tienen como esencia, como razón fundamental, esencial, esos cuatro factores. Para entender lo que ocurre en Venezuela hay que estudiar el problema petrolero. Ahí está la esencia del problema, no es si hay o no hay democracia, si un ministro es tal o cual cosa, o si el Presidente es esto o aquello… nada de eso. El asunto problema se llama petróleo, y más aún: regalía, impuestos, participación accionaria y solución de controversias. El conflicto interno se da por la distribución del ingreso, y principalmente del ingreso petrolero.

El presidente Chávez invirtió la relación de la distribución del ingreso: antes de su mandato era cada vez mayor la remuneración destinada al capital, y cada vez menor la remuneración dirigida al factor trabajo. El presidente Chávez fue incrementando las remuneraciones al trabajo, eso es público y notorio, así que no tengo que ahondar mucho en el tema. Le dedicó cada vez mayores recursos al Estado para resolver el problema social, el problema de la pobreza, el problema de la alimentación, el problema del empleo, en fin, toda esa gama de problemas que han venido castigando durante muchos años al sector mayoritario de la población. En estos 15 años se han dedicado 634 mil millones de dólares a resolver el problema social. Y este era un problema de tal dimensión que, a pesar de todo lo que se ha hecho, aún queda un porcentaje de pobreza, aún quedan problemas considerables por resolver. Pero no hay duda de que en el caso de la educación se dio un salto enorme, igual que en el caso de la salud y en otros ámbitos del problema social. VEN SABOTAJE PETROLERO5

Yo creo que el presidente Chávez ayudó mucho a salvar la OPEP. La OPEP estaba en peligro, la OPEP marchaba hacia la destrucción como consecuencia de las políticas neoliberales que tenían como foco la expansión irracional de la producción de petróleo. Al desarrollarse una política que retornaba a la racionalidad de la OPEP, pues uno puede decir que influyó mucho, no solamente él o Venezuela, pero obviamente que jugó un papel clave y así fue reconocido prácticamente por todos los países integrantes de la organización.

En buena medida, el hecho de que después de seis años sin poder nombrar a un secretario general, me mencionaron a mí, pues es producto del eco que tuvo la política petrolera venezolana entre los países socios de la OPEP. En el caso de la directiva de Pdvsa, salvo uno que otro momento no hubo expresiones abiertas en contra de la política que se llevó ante la OPEP. Nunca fue explícita. Hay que ser muy claro en esto. Muy honesto con la verdad histórica.

Sin embargo, en una que otra oportunidad hubo expresiones como la de Luis Giusti, cuando planteaba que se privatizara 15% de las acciones, con lo cual se podía pagar la deuda del país. El hecho de vender un porcentaje de las acciones implicaba necesariamente la reforma de la Ley de Nacionalización, y abrir una puerta a la privatización de la industria, que ya, de alguna manera, había quedado abierta con el artículo 5º de ese instrumento legal, cuando se señalaba que en casos especiales y cuando así conviniera al interés nacional, se podría llegar a convenios con sectores operativos, sectores privados para desarrollar la industria, cuando fuera necesario.

Bueno, ese fue el punto de apoyo para la Apertura Petrolera.
Yo creo que la mayoría del pueblo venezolano, independientemente de que uno haga los análisis que podamos hacer los que hemos tenido alguna experiencia en este sector, percibe que el petróleo es suyo y que de alguna manera le corresponde una participación, la participación a través de la distribución del ingreso. Yo creo que la privatización de Pdvsa se hubiera encontrado con una fuerte resistencia en el pueblo venezolano.

Cuando se inicia el proceso de la Apertura Petrolera, la izquierda estaba diezmada, en ese momento se encontraba fragmentada en muchos pedazos. No tenía fuerza suficiente y sobre todo no tenía claridad en torno a lo que era el problema que se estaba presentando. Una de las grandes debilidades de la izquierda venezolana es que no estudiaba en profundidad el problema petrolero. Y si no se comprende el programa petrolero, no se comprende el fenómeno político venezolano, ni se comprende el fenómeno social ni se comprende el fenó- meno cultural del país, porque todo ha estado alimentado por el problema petrolero y por la distribución de la renta.

Aquí el problema que ha ocupado la atención de la gente es el destino del ingreso petrolero mas no el origen del ingreso petrolero. Y allí está la esencia del problema .—

*Publicado en Correo del Orinoco