Los siete ‘socialistas’ que se sentarán en el Congreso estadounidense

Néstor Prieto Amador-Público

Marginal hace apenas una década, DSA contará con cinco nuevos escaños —revalida otros dos—en la nueva Cámara de Representantes y se consolida como foco de presión a la izquierda del Partido Demócrata. Queda por ver si podrá romper su techo electoral y condicionar la carrera electoral de 2028.

La mayúscula derrota que las urnas infligieron este martes a Donald Trump fue también la victoria de los Socialistas Democráticos de América (DSA), la corriente progresista en auge dentro del Partido Demócrata. La organización ha colocado a siete candidatos en la Cámara reivindicando un Estado del bienestar que en Estados Unidos sigue siendo una aspiración y criticando la política exterior de Washington, en particular la ayuda militar a Israel. Su irrupción agita el debate interno de un partido que, pese al triunfo, aún no ha definido estrategia ni candidatos para recuperar la Casa Blanca en 2028.

El alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani, la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, y la congresista Alexandria Ocasio-Cortez.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, y la congresista Alexandria Ocasio-Cortez
Los cinco electos son Darializa Avila Chevalier y Claire Valdez en Nueva York, Melat Kiros en Colorado, Donavan McKinney en Míchigan y Chris Rabb en Pensilvania. Sumados a Ocasio-Cortez y Rashida Tlaib, los dos únicos miembros de la organización en la cámara saliente, el bloque socialista pasará de dos a siete representantes.
DSA se declara anticapitalista, pero su programa en vigor, Workers Deserve More (Los trabajadores merecen más), aterriza en el bolsillo. Propone sanidad pública universal sin copagos —el célebre Medicare for All—, control universal de los alquileres y vivienda social, universidad pública gratuita, semana laboral de 32 horas sin rebaja salarial, sindicatos más fuertes e impuestos sobre las grandes fortunas.
DSA nació en 1982 bajo el liderazgo de Michael Harrington, que la concibió como «el ala izquierda de lo posible»: aliarse con los sindicatos para empujar al Partido Demócrata desde dentro. En 2015 todavía rondaba los 6.000 afiliados. La campaña de Sanders en 2016, la primera victoria de Trump y la elección de Ocasio-Cortez lo cambiaron todo, y Mamdani terminó de disparar las cifras: de unos 50.700 afiliados en octubre de 2024 a más del doble hoy.
Guerra en las primarias
Las recientes elecciones en EE.UU. muestran el avance de una izquierda que busca transformar el panorama político.
Las recientes elecciones en EE.UU. muestran el avance de una izquierda que busca transformar el panorama

¿El techo territorial?

Archivo - October 4, 2026, Los Angeles, California, USA: Los Angeles mayoral candidate NITHYA RAMAN gives a speech to her supporters during an event at Los Angeles Trade-Technical College in downtown Los Angeles on Sunday, Oct. 4, 2026. A recent poll by U
Nithya Raman ganó la Alcaldía de Los Ángeles
En apenas una década, DSA ha pasado de unos 6.000 afiliados a superar los 100.000, de los márgenes de la política a la alcaldía de Nueva York y de dos congresistas a siete. Ese crecimiento, sin embargo, descansa sobre un terreno muy concreto: distritos urbanos, jóvenes y sólidamente demócratas, donde ganar las primarias equivale a ganar el escaño. La incógnita es si el movimiento podrá expandirse hacia electorados más amplios, o si, al menos, se consolidará como una corriente capaz de condicionar la agenda del Partido Demócrata sin llegar a dirigirlo. Las primarias presidenciales de 2028 serán el primer campo de pruebas.