The Independent: Marco Rubio podría salir del gobierno Trump tras el desastre electoral
David Maddox y Andrew Feinberg – The Independent
A ambos lados del Atlántico están pendientes de una posible renuncia de Marco Rubio, ante la expectativa de que deje el gobierno para lanzarse a la carrera por la presidencia de Estados Unidos, según pudo conocer *The Independent*.
Fuentes al tanto de las conversaciones aseguran que el secretario de Estado y asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca se está preparando para competir por la candidatura republicana de cara a las elecciones de noviembre de 2028. Su principal rival, por ahora, es el vicepresidente JD Vance.
Incluso antes de los desastrosos resultados de las elecciones de mitad de período —en las que los republicanos perdieron el control tanto de la Cámara de Representantes como del Senado—, altas fuentes del partido en Estados Unidos y altos cargos del gobierno británico habían dicho a *The Independent* que Rubio podría dejar su puesto en el gobierno del presidente Donald Trump.
Esas fuentes reafirmaron su pronóstico después de que las elecciones supusieran un duro voto de castigo a la presidencia de Trump, con los demócratas conquistando bastiones republicanos como Kansas y Texas.
Rubio figura entre los cuatro o cinco integrantes del actual gabinete de Trump que, según se cree, estarían preparándose para «salir corriendo» después de la humillación electoral.
Una fuente con acceso a los círculos de poder de Washington dijo a The Independent que Rubio necesita «distanciarse de la guerra con Irán y cargarle ese muerto a Trump».
Ese aliado de Rubio afirmó: «Tiene todo el sentido que renuncie y salga del gobierno.
»Rubio es, en este momento, el principal aspirante a la candidatura [republicana]. Sin duda está por delante de Vance.
»Pero no puede competir mientras siga siendo secretario de Estado y, de todos modos, seguir atado al gobierno solo va a perjudicar sus posibilidades».
El vicepresidente Vance reaccionó rápidamente a los desastrosos resultados y culpó a la guerra con Irán, en un intento de tomar distancia. Se cree que Trump podría responsabilizar al secretario de Defensa, Pete Hegseth, tanto de esa política como de las posteriores derrotas electorales. Rubio y la jefa de gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles, también figuran entre los posibles chivos expiatorios.
«La verdadera razón por la que perdimos es evidente para casi todo el mundo… La razón por la que perdimos es la guerra. El propio presidente lo dijo anoche», afirmó Vance en unas declaraciones especialmente duras.
«Cualquier conversación honesta sobre qué hacemos de aquí en adelante tiene que empezar por ahí».
Mientras tanto, tanto en el gobierno británico como entre los republicanos habían notado que Rubio ya venía manteniendo un «perfil más bajo» respecto a Irán, pese a estar al frente de la política exterior estadounidense.
El secretario de Estado ha causado una muy buena impresión en los tres ministros de Exteriores británicos con los que ha trabajado: David Lammy, Yvette Cooper y, ahora, Ed Miliband.
Según ha podido saber este medio, Cooper lo considera «sumamente inteligente» y alguien «con quien se puede dialogar muy bien».
Una alta fuente del gobierno británico dijo a The Independent: «Estamos pendientes de lo que haga después de las elecciones de mitad de período. Parece poco probable que se quede. Sería un candidato presidencial fuerte y esperamos que se presente».
Otra fuente republicana señaló: «Rubio se va a ir después de las elecciones de mitad de período. Habrá unos cuatro o cinco que saldrán corriendo.
»El país se ha vuelto completamente contra Trump. La gente ni siquiera sabe ubicar a Irán en un mapa y no entiende esta guerra.
»El precio de la gasolina tiene a la gente realmente cabreada».
Y añadió: «Una vez que los demócratas controlen la Cámara de Representantes y el Senado, lo que vamos a ver serán intentos de juicio político, y nadie quiere quedarse para eso».
El salto de Rubio desde un escaño seguro por Florida en el Senado hasta convertirse en el jefe de la diplomacia estadounidense lo ha acercado a Trump, con quien protagonizó sonados enfrentamientos durante su primer intento de llegar a la Casa Blanca, hace una década.
El hombre del que el presidente se burlaba llamándolo «Marquito» está ahora firmemente instalado en el círculo más íntimo del mundo de Trump. Disfruta de un grado de autoridad sobre el aparato de política exterior estadounidense que solo tuvo el fallecido Henry Kissinger, la única otra persona que ocupó simultáneamente los cargos de secretario de Estado y asesor de Seguridad Nacional. Al comienzo del segundo mandato de Trump, Rubio empezó a acumular otras funciones. En febrero de 2025 se le encargaron los puestos de archivista interino de Estados Unidos y director interino de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional. Tres meses después, Trump lo nombró asesor interino de Seguridad Nacional.
Pero, incluso a medida que se ha acercado a Trump, Rubio ha quedado al margen de numerosos asuntos de política exterior que normalmente entrarían de lleno en las competencias del secretario de Estado.
Tanto en la política hacia Oriente Medio como en los esfuerzos del gobierno para poner fin a la guerra de Rusia contra Ucrania, Rubio ha sido relegado en gran medida en favor de los enviados sin experiencia diplomática de Trump: Steven Witkoff, el promotor inmobiliario convertido en «enviado especial para misiones de paz», y Jared Kushner, yerno del presidente.
Aun así, la presencia de Rubio en la cúpula del gobierno lo ha colocado en una posición privilegiada en la carrera para suceder a Trump, si decide entrar en ella.
Pero una segunda campaña inevitablemente pondría bajo la lupa su papel en las controvertidas políticas del gobierno hacia América Latina. Entre ellas está la campaña de ataques aéreos contra pequeñas embarcaciones en el Caribe que supuestamente transportaban drogas y que sus críticos han denunciado como ejecuciones extrajudiciales.
También ha desempeñado un papel destacado en la supervisión de la relación estrecha y opaca que la Casa Blanca ha desarrollado con la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, tras el derrocamiento de Nicolás Maduro, orquestado por Estados Unidos mediante una audaz operación militar en enero.
Rubio ha intentado restar importancia a las especulaciones sobre su futuro. En septiembre dijo a los periodistas que «por ahora no tenía planes» de buscar la Casa Blanca y que seguía «100% concentrado» en sus funciones dentro del gobierno. También ha señalado que se haría a un lado si Vance se presenta.
Un veterano operador político con amplia experiencia en Florida, el estado de Rubio, dijo a The Independent que no le sorprendería que dejara el gobierno. Sin embargo, sugirió que podría posponer su salida si quedarse le permitiera contribuir a supervisar la caída del gobierno comunista de Cuba.
Por su parte, una fuente interna del gobierno dijo a The Independent que Rubio no había dado señales de querer renunciar, aunque reconoció que la situación podría cambiar según el ambiente que se viva en la Casa Blanca después de las elecciones de mitad de período.
Otra fuente cercana a la Casa Blanca planteó que unos resultados electorales desastrosos podrían llevar a Rubio a quedarse para transmitir estabilidad, incluso para actuar como una voz moderadora dentro del gobierno si Trump reacciona con furia.
Al preguntársele si Trump tenía algún indicio de que su jefe de la diplomacia estuviera preparando su salida, el portavoz de la Casa Blanca, Davis Ingle, respondió con insultos y acusó a The Independent de «difundir teorías conspirativas falsas y sin fundamento… sobre el presidente Trump y su gobierno».
«El presidente ha reunido a un equipo unido y centrado en su agenda de Estados Unidos Primero, y seguirán consiguiendo victorias para el pueblo estadounidense por mucho que eso moleste a los juntaletras esnifadores de pegamento de The Independent», añadió.
El Departamento de Estado respondió a una consulta sobre los planes de Rubio con un comunicado igualmente cargado de insultos.
El texto, atribuido al secretario de Estado adjunto Dylan Johnson, calificó la información de The Independent de «noticia falsa, completamente infundada y basada en “fuentes” anónimas inventadas». El comunicado añadió que el departamento espera «volver sobre este “reportaje” en las próximas semanas para celebrar otro humillante autogol» de este medio.
Artículo original en inglés: https://www.the-independent.com/news/world/americas/us-politics/marco-rubio-donald-trump-resignation-midterms-b3076575.html