Volvió María Corina Machado ¿qué cambia?

(Xinhua)

Marcos Salgado

La referente principal de la ultraderecha venezolana, María Corina Machado, regresó a Venezuela y encabezó una larga caravana hasta Caracas, con una concurrencia que le devolvió cierta vitalidad. Pero los efectos concretos de la entrada en escena están por verse. Para la presidenta encargada, Delcy Rodriguez, no fue mas que un “show”.

El regreso de Machado después de casi diez meses en el extranjero fue una operación político mediática cuidada, en busca de un golpe de efecto. Se vistió de épica un retorno no avisado, con una aparición primero en el Santuario de la Divina Pastora, en Barquisimeto, y luego un periplo por tierra.

Machado fue parando en algunos puntos prefijados, para saludar a concurrencias mas bien módicas, hasta llegar ya en la noche a la autopista de ingreso a Caracas, donde -ahí si-, la esperaba un contingente más numeroso, donde se mezclaban adherentes de su agrupación, Vente Venezuela, y de otros partidos, con vecinos llegados desde distintos puntos de la capital.

En la plaza Altamira, zona acomodada del este de la ciudad, la esperaban otros cientos. Pero Machado no llegó. Así se dio por cerrada la operación retorno, sin discursos ni declaraciones. Aunque se dijo que ofrecería una conferencia de prensa el lunes, temprano su equipo de prensa aclaró que esto tampoco ocurriría.

Lo cierto es que a la operación se le comenzaron a ver las costuras desde temprano. Ya desde el mediodía del domingo, mientras Machado en camioneta blindada se acercaba a Caracas, el secretario de Estado de los EE.UU., Marco Rubio, en un comunicado, dijo que el retorno era fruto del diálogo entre el gobierno de Delcy Rodríguez y la oposición de la AN 2015. Es decir, el acercamiento que Washington avala y monitorea.

(Xinhua)

 

Tampoco ayudó con la pretendida épica el mismísimo Donald Trump, que dijo a periodistas no estar enterado del asunto. El presidente de EE.UU. recordó, eso sí -cómo no- que Machado es esa mujer “muy agradable” que le regaló su premio Nobel. “Espero que esté a salvo”, aventuró para luego matizar: “nos está yendo muy bien en Venezuela”. En el contexto de la pregunta, es igual a decir que no necesitan a la opositora.

En rigor, nada de esto es nuevo. Tanto Trump como Rubio han dejado claro varias veces que Machado no va para el baile. No la necesitan e -incluso- traerla a escena podría entorpecer sus planes más que alentarlos. Más cuando, desde el ataque militar del 3 de enero son ellos quienes capitanean una negociación desigual con Caracas.

Un lugarcito

Quien sí habló en el entorno de MCM fue su vocera, Claudia Macero, quien parece estar ganando espacio en detrimento de quien fuera la mano derecha de Machado, Magallí Meda. Macero aseguró en una entrevista radial el lunes que su jefa esta dispuesta a hablar con todos, incluso con Delcy Rodríguez. Lo que no está claro es si a la presidenta encargada le interesará ese encuentro. Por ahora no parece.

Por el contrario, Rodríguez calificó de “show» el periplo dominical de Machado y dijo que podría haber llegado por el cualquier aeropuerto, incluso por el Maiquetía, que funciona en terminales provisorias luego de los terremotos del 24 de junio. “Ojalá haya arrepentimiento, remordimiento, rectificación, y pueda aportar algo al país”, dijo Delcy en un poco frecuente formato de contacto rápido con medios nacionales, privados y públicos.

(Presidencia de Venezuela)

 

Así, cuando va bajando la espuma de la operación dominguera, asoman los problemas y las dudas. Con su reingreso, MCM demostró que es la principal figura política de la oposición medida en poder de convocatoria. Si es mucho, o poco, o alcanza para sus planes es otro cantar. Por ahora, parece que no.

Por ahora, el principal problema de Machado persiste, y sigue siendo el mismo, incluso, a pesar de todo lo que cambió el 3 de enero y la aparición de los Estados Unidos como actor central en la política fronteras adentro, y es el derrotero de promesas incumplidas, que han llevado al sector de la sociedad que más o menos la referencia a no otorgar cheques en blanco.

Ese sector quiere ahora una fecha ya para elecciones presidenciales anticipadas, porque es precisamente lo que ella dice ofrecer. Pero hasta aquí está claro que nadie -en esto coinciden la Casa Blanca, el Palacio de Miraflores y el resto de la oposición- está apurado por definirlas. ¿Podrá MCM, ahora desde adentro, cambiar esa lógica? Por ahora, no parece.

Por el contrario, cobra fuerza el fantasma Guaidó. El ex presidente autoproclamado que ahora juega Pádel en Miami, y quien se desgastaba a pasos acelerados cuando intentaba sostener su interinato a lo interno, aún cuando en giras por el mundo lo aplaudían una y otra vez. ¿Deberá verse Machado en ese espejo?