Lula aventaja a Flávio en el debate de Globo, pero la elección sigue abierta

Brasil de Fato

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva (PT) tuvo un mejor desempeño que el senador Flávio Bolsonaro (PL) en el último debate antes de la segunda vuelta, organizado por TV Globo este viernes (23), pero el enfrentamiento probablemente influya más en la movilización del electorado que en el cambio de votos. Esa es la valoración de los analistas que participaron en la transmisión en vivo de Brasil de Fato después del debate. A su juicio, Lula sacó ventaja al defender el legado de sus gobiernos y responder a los ataques de su adversario, mientras que Flávio Bolsonaro, más contenido y «bien entrenado», no explicó cómo llevaría a la práctica sus propuestas.

Para la politóloga Priscila Lapa, Lula habló como alguien que gobierna y puede presentar resultados, mientras que Flávio Bolsonaro, que desarrolló su carrera en el Poder Legislativo, abordó los temas sin comprometerse con los resultados de las políticas públicas. «Es muy fácil ser oposición hasta que te toca gobernar y entiendes que siempre habrá que hacer malabares con recursos limitados, sobre todo en un país como el nuestro, que genera mucha riqueza, pero que también arrastra legados históricos de desigualdad y pobreza», dijo.

Según la politóloga, Lula tuvo un mejor desempeño al defender el modelo económico de distribución del ingreso y las inversiones en el Nordeste, con argumentos «tanto racionales como emotivos», así como en sus intervenciones sobre salud y educación. También destacó que el presidente puso de manifiesto los «puntos débiles de la trayectoria» de su adversario, como sus vínculos con milicianos, el «bolsa-farelo» y su voto contra la ampliación de la licencia de maternidad cuando era diputado estatal.

Para el periodista Igor Carvalho, en un debate al que ambos candidatos llegaron «mucho más preocupados por no cometer errores», quien estuvo más cerca de perder puntos fue Flávio Bolsonaro, que tuvo que disculparse dos veces: por su voto contra la licencia de maternidad y por haber llamado a Lula «nueve dedos». Carvalho también citó el panel de la agencia Verifique os Fatos, según el cual solo el 26% de las afirmaciones de Flávio Bolsonaro durante el debate eran verdaderas, frente al 80% de las de Lula. «Es muy difícil debatir con un candidato que, del otro lado, está dispuesto a mentir sobre absolutamente cualquier tema», afirmó.

El desempeño de Flávio

Para los analistas, el senador llegó mejor preparado que al debate de Band, celebrado el domingo (18). «Flávio estaba muy bien entrenado, hay que reconocerlo, y creo que no se trata de cualquier entrenamiento, sino de preparación mediática, a cargo de personas que tienen intereses en estas elecciones», dijo la periodista Nina Fideles, directora ejecutiva de Brasil de Fato. Según ella, las reglas de Globo, creadas en parte a raíz del comportamiento del senador en el primer debate, hicieron que el enfrentamiento fuera «más tibio» y «más respetuoso».

La periodista identificó en el desempeño de Flávio Bolsonaro tres técnicas que, según ella, forman parte de un patrón internacional de entrenamiento de la extrema derecha. La primera es la de «captura y transferencia»: atribuir al adversario los propios puntos débiles, como la corrupción, y apropiarse de las banderas del otro, como cuando el senador se definió como «el carioca más nordestino».

La segunda consiste en las «conclusiones absurdas», que saltan de un hecho a una conclusión sin explicar el razonamiento que los conecta, como partir de la deuda pública para afirmar que el PT llevó al país a la quiebra. La tercera es no decir cómo se ejecutarán las propuestas. «Lula acertó al decir que él se lo aprendió muy bien de memoria, pero no lo explica. Ese es el caso del tijeretazo», afirmó, en referencia al paquete de ajuste fiscal defendido por integrantes de la campaña del PL.

Los analistas también señalaron oportunidades que el presidente Lula desaprovechó durante el debate. Para Priscila Lapa, Flávio Bolsonaro «fue muy bien entrenado para poner sobre la mesa un padecimiento que sí está presente en la sociedad brasileña, que es el endeudamiento», y Lula no profundizó en la contradicción del discurso de su adversario.

«Un gobierno que defiende la meritocracia y la prosperidad y, al mismo tiempo, culpa al gobierno cuando eso no funciona. Cuando las cosas salen bien, el mérito es del emprendedor; cuando salen mal, la culpa es del gobierno», resumió.

Una elección abierta

Para Priscila Lapa, el debate no debería modificar significativamente el panorama, pero cobra importancia en una elección ajustada, con un aumento de los indecisos registrado por Quaest, principalmente entre las mujeres. «Los electores, en general, sí utilizan el debate como un atajo informativo más para tomar su decisión», afirmó. Según ella, el enfrentamiento puede reforzar la movilización emocional de la segunda vuelta en torno a la pregunta de quién está a la altura del cargo y llevar a las urnas a electores que no votaron en la primera vuelta.

La politóloga recuerda que el rechazo fue el factor que impidió que la candidatura de Lula despegara, alimentado por una parte del electorado movilizada «sistemáticamente, a diario» contra el gobierno. Aun así, observa que, por los antecedentes de las elecciones presidenciales y los apoyos que recibió su adversario en las circunscripciones con mayor número de electores, cabría esperar una diferencia de entre 7 y 10 puntos a favor de Flávio Bolsonaro, algo que no está ocurriendo.

Parte de la explicación, según ella, está en la movilización digital de la izquierda, como la del canal Exército do Lula, que alcanzó los 10 millones de seguidores. «Esto no ocurrió ni en 2018 ni en 2022; está ocurriendo en 2026, y no se puede pensar que no vaya a influir en el resultado de la elección», afirmó.

Para Igor Carvalho, es en las redes donde se decidirá la disputa en torno al debate durante las próximas horas. Inmediatamente después del encuentro, el diputado André Janones inició una transmisión en vivo de 24 horas para abastecer de contenido a las redes lulistas. «Es el momento en que vamos a medir la fuerza de esos dos canales y su capacidad de interlocución con la población», concluyó.