Por qué Milei busca enemigos más allá de la Argentina

Insultos, palabras soeces y conductas alejadas de cualquier protocolo

Isabella Arria

No parece tener sentido. El presidente Javier Milei expulsó de la Argentina a un periodista brasileño por sus críticas al gobierno libertario y su simpatía declarada por Luiz Inácio Lula da Silva. Pero el “león” libertario viajó antes a Brasil y se entrometió en las elecciones de ese país. Y ahora viajó a España, en plena precampaña, se peleó con la mitad de los políticos y la otra mitad lo esquivó o lo padeció como una mancha venenosa. El libertario convierte los conflictos diplomáticos en una herramienta de construcción política, señala El País de España.

Con insultos, palabras soeces y conductas alejadas de cualquier protocolo, la estrategia de Milei apunta a consolidar su perfil político en la arena internacional y su alianza con sectores de derecha dura. Pero también confía en que el dinero corre por una senda desinteresada por las palabras. Y que las inversiones externas fluirán a la Argentina. Las urnas de Brasil, este domingo, y las de Estados Unidos y España, en noviembre, dirán si la apuesta le sale bien. Y el arribo de dólares frescos todavía debe probarse, añade.

cumbre progresista en Barcelona
Lula da Silva, Pedro Sanchez y Gustavo Petro en Barcelona, en abril.

Para un observador imparcial, Milei tiene mucho para perder y poco para ganar con esos viajes. En la Argentina, sólo le sirve para fidelizar el núcleo más duro de los adherentes que ya lo apoyan. Pero aleja a aquellos que votaron por él en el balotaje de 2023 y podrían apoyarlo en 2027, sólo si las otras opciones electorales son peores. Y a esos votantes, sus peleas y sus insultos les causan rechazo.

“Viajó 12.000 km para hacer una videollamada”, se quejan quienes conocen la diplomacia argentina de cerca y, en conjunto, analizaron: “Este es el viaje más bochornoso de la enorme lista de viajes que Milei hizo sin traer ningún resultado. No hay una sola inversión anunciada, no hay una sola reunión con el Ejecutivo de España, ni tampoco lo quisieron ver los candidatos de derecha que supuestamente él fue a apoyar”, sintetizaron. Milei “viajó con fondos públicos para pelearse con toda la prensa y ser el hazmerreír de Europa.

El canciller no le pudo organizar reuniones con el gobierno español y Milei terminó sacándose una foto con los embajadores de Estados Unidos e Israel en España. Desde el Congreso, recoge la prensa, los aliados de Milei también miraron con estupor lo que pasó en Europa. “Ya estaría mal, desde nuestro país, que el Presidente insulte a un par, por más que gusten o no sus políticas, pero encima ir al país de ese presidente para insultarlo está totalmente fuera de contexto”. En esa línea se sumaron a las críticas a la Cancillería: “No existe Cancillería, no hay comando”, repetían, aunque admitían: “Los que lo conocemos a Milei, sin embargo, sabemos que, más allá de lo que le pueda decir la Cancillería o cualquiera, hace lo que quiere, pero esta vez ya fue todo una locura”.

En el frente externo la alquimia tampoco parece funcionar. Si triunfan los líderes con que antagoniza (en Brasil, en el balotaje de este domingo 25; en España, en las generales del 29 de noviembre), Milei tendrá enemigos -o cuanto menos antagonistas- en Brasilia y Madrid, como ya los tiene en México y otra media docena de países de América Latina. Pero tampoco queda claro que los candidatos afines estén felices de recibirlo, dado el potencial costo político de una asociación pública con el argentino: varios lo han esquivado cuanto pudieron.

¿Flávio Bolsonaro? Evitó responder si apoya el modelo de Milei durante el debate presidencial que mantuvo el domingo 18 con Lula. Cuando este le preguntó si iba a pedirle prestada la motosierra al argentino, Bolsonaro esquivó la pregunta y contestó hablando de Maduro. ¿Isabel Díaz Ayuso? La presidenta de la Comunidad de Madrid fue la única dirigente de peso del PP que recibió al argentino, sin mucha pompa institucional, en las instalaciones del Canal de Isabel II y no en la sede del Gobierno regional, en la Puerta del Sol. ¿Santiago Abascal? El líder de Vox, la extrema derecha española, lo atendió por videollamada desde una furgoneta, pero no hubo selfie juntos.

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Alumnos de la universidad pública Rey Juan Carlos, durante las protestas

Algo sintomático de la visita de Milei a España es que el Partido Socialista Obrero de España (PSOE) convirtió sus insultos en una oportunidad política. Colgó una lona en su sede de la calle Ferraz con un mensaje que decía “Hola, Milei. Los zurdos y las zurdas te dan la bienvenida a España”, acompañado del lema “Zurdos y orgullosos”, que el propio Pedro Sánchez incorporó a sus perfiles en redes. Milei, con sus insultos y sus provocaciones, parece ofrecerle a Sánchez un adversario útil para movilizar a sus propias bases. La confrontación, que el argentino utiliza para reforzar su identidad política, también puede convertirse en un recurso para sus rivales

Vale recordar que sólo durante los primeros siete meses de mandato, Milei protagonizó roces diplomáticos con Pedro Sánchez (que derivaron en 2024 en el retiro de la embajadora española en Buenos Aires), Lula da Silva, Gustavo Petro (Colombia), Andrés Manuel López Obrador (México), Luis Arce (Bolivia) y Nicolás Maduro (Venezuela), a un ritmo de casi un conflicto internacional cada 45 días, según un relevamiento del portal Chequeado.

¿Por qué Milei actúa así? Sus acólitos argumentan que “él es así”, que es “auténtico” y que la sociedad le reconoce su “sinceridad”, digna de un outsider que embiste contra el statu quo y “la casta”. También sostienen que solo alguien dispuesto a desafiar las convenciones puede impulsar los cambios de raíz que necesita la Argentina. Ese argumento conecta con la imagen que Milei ha construido de sí mismo y con su discurso en el Foro Económico Mundial de Davos, en enero de 2025.

Javier Milei en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid

Hay algo más, sin embargo, algo de cálculo político en las acciones y dichos del libertario, que todavía competía por la Presidencia en 2023 cuando dejó claro a todos que se alinearía por completo detrás de Estados Unidos e Israel. Y su apuesta con Donald Trump tuvo ya un rendimiento tangible. En octubre de 2025, el Salón Oval lo auxilió en plena tormenta cambiaria con un swap de 20.000 millones de dólares y compras directas de pesos, terció por su gestión ante el Fondo Monetario Internacional (FMI) y le abrió la puerta a las grandes ligas globales, algo que el argentino de otro modo no tendría, recuerda El País.

Javier Milei ha convertido sus insultos en una seña de identidad que levanta polvareda allí donde va. España y Brasil han vivido de forma esporádica lo que en Argentina ocurre a diario: opositores, periodistas y economistas críticos son calificados como “mierdas humanas”, “basuras repugnantes”, “imbéciles”, “idiotas” y “corruptos”, entre muchos otros agravios. En el exterior, sus blancos favoritos son líderes políticos progresistas, a los que denosta sin importar que sus palabras causen crisis diplomáticas inéditas entre países con lazos históricos.

Desde que llegó a la Casa Rosada, en diciembre de 2023, Milei ha querido convertirse en un ariete de la “batalla cultural” que la ultraderecha libra contra el progresismo en todo el mundo. Sus discursos, plagados de críticas furibundas y polémicas, logran que se hable de él en todos lados. Las cámaras se posaron sobre el presidente argentino cuando en el Foro de Davos vinculó la homosexualidad con la pedofilia; también en Naciones Unidas, cuando la definió como “una organización inútil que sólo sirve para alimentar una casta de parásitos, disfrazados de burócratas bien intencionados”.

Su política exterior ha mantenido un rumbo fijo: siempre detrás de Estados Unidos e Israel. Criticó “la dictadura asesina y comunista” de Venezuela hasta que fuerzas enviadas por Donald Trump capturaron a Nicolás Maduro y negociaron con su vicepresidenta, Delcy Rodríguez, hoy al frente del país. Despidió a su primera canciller, Diana Mondino, después de que Argentina mantuviera su postura histórica contra el embargo de Cuba y votara junto a otros 186 países.

Acusaciones: política y fútbol

La tensión política en América Latina volvió a subir de tono después de que el presidente argentino Javier Milei lanzara acusaciones contra varios actores internacionales por una supuesta campaña para desprestigiar a Argentina. En medio de la polémica alrededor de las críticas contra el país y su selección durante el Mundial 2026, el mandatario señaló directamente a México y aseguró que estaría detrás de una operación financiada contra los argentinos.

Los futbolistas le recordaron que Las Malvinas son argentinas, pero Milei sigue empeñado en desnacionalizar el país

Javier Milei acusó al gobierno de México, al de Brasil y al Partido Demócrata de Estados Unidos de financiar una supuesta «campaña antiargentina»,  durante una entrevista con Radio Mitre, en un contexto de creciente tensión diplomática entre Argentina y Brasil. Según el mandatario, la supuesta operación estaría relacionada con las críticas que Argentina y su selección recibieron en redes sociales y otros espacios públicos durante el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026.

Milei afirmó que Brasil habría sido el principal financiador de esa campaña y aseguró: «¿Quién puso más plata en esta campaña antiargentina? El gobierno de Brasil. El 25% de los recursos salió del gobierno de Brasil». Posteriormente, el presidente argentino incluyó a México y al Partido Demócrata estadounidense entre los supuestos participantes. Sin embargo, hasta el momento de sus declaraciones, Milei no presentó pruebas públicas que demostraran el financiamiento atribuido al gobierno mexicano o a los demás actores señalados.

«Hay fuentes que vienen de redes, que habría que evaluarlas», respondió este martes el portavoz de Milei, Adrián Ravier, al ser preguntado, por enésima vez, por las razones que les hacen pensar que existe una campaña contra Argentina organizada durante el pasado Mundial 2026 por países con gobiernos progresistas.

Todo empezó el 25 de julio, cuando el ultraderechista Milei denunció en Sao Paulo, durante la presentación de la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro, que la «campaña antiargentina» llegó con «ataques» provenientes de Brasil y fue promovida por «la mierda progresista socialista». Un dìa despuès,  aseveró que «el 25 % de los recursos» para la supuesta campaña salió «del gobierno de Brasil», liderado por Luiz Inácio Lula da Silva, y acusó a México y al Partido Demócrata de EEUU. de también financiarla porque «no quieren que las ideas de la libertad funcionen».

Milei aprovechó el caos en las redes para arremeter contra países con gobiernos progresistas. «Hay una hipótesis de que la izquierda, de alguna manera, genera esta campaña antiargentina para romper con esta idea de que el modelo argentino logra sacar gente de la pobreza, bajar la inflación, genera récord de producción y de exportaciones», dijo Ravier el 28 de julio al intentar explicar que la supuesta campaña iba dirigida contra el propio Milei y su modelo económico.

Tres días después, fue a más y afirmó que se usó dinero para «mover» la «campaña» a través de «influencer» y actores, que no identificó. Reiteró que el principal financista fue Brasil, seguido por México y el Partido Demócrata, a los que sumó, en esta ocasión, a España y el Gobierno de Pedro Sánchez. En este contexto, Milei calificó a Lula da Silva como «corrupto» y «ladrón», lo que desencadenó una crisis diplomática sin precedentes entre los dos países.

El presidente Pedro Sánchez y el PSOE dan la "bienvenida" a la visita de Milei en Madrid reivindicando su orgullo por ser "zurdos"En este viaje a España, Javier Milei quemó todos los puentes con el poderosos Grupo Clarín, al que acusó de haber volteado al gobierno de Fernando de la Rúa y pactado con Eduardo Duhalde para que les licúe la deuda. Y atacó a una periodista del diario Clarín que había preguntado sobre la incomodidad que le generó su visita a Madrid a sus aliados de Vox y del Partido Popular, que están en plena campaña electoral para tratar de reemplazar al socialista Pedro Sánchez.

Y durante su discurso en el Nueva Economía Fórum, Milei habló de «los corruptos de Clarín» y definió al diario como «un medio corrupto argentino lleno de periodistas corruptos que además son mentirosos seriales. Un medio que se puso de acuerdo con un conjunto de delincuentes políticos para voltear un gobierno para que le licúen la deuda», continuó Milei incomodando a su interlocutor.

También dijo que el Grupo Clarín lo ataca porque permitió el ingreso al país de Starlink, la empresa de internet satelital de Elon Musk, pero nada dijo que fue él mismo quien autorizó la fusión de Telecom con Telefónica Argentina, el principal objetivo de los negocios corporativos de Clarín.