Retirada del portero irlandés del partido contra Israel, una poderosa declaración de conciencia

Mohammad Ali Haqshenas – PressTV

La decisión del guardameta de Irlanda Gavin Bazunu de no disputar el partido de la Liga de Naciones de la República de Irlanda contra Israel ha convertido una decisión personal en una poderosa declaración de conciencia, mientras sus compañeros se preparan para jugar con brazaletes negros en memoria de los palestinos asesinados por el régimen israelí en Gaza.

El guardameta del Bolton confirmó que no participaría en los controvertidos partidos de la Liga de Naciones de la República de Irlanda contra Israel, después de informar el sábado al seleccionador, Heimir Hallgrimsson, de su decisión de abandonar la convocatoria.

El anuncio, que fue ampliamente recibido con elogios en las redes sociales, se produjo en medio de la incertidumbre sobre los preparativos de Irlanda para el partido del domingo en Debrecen, Hungría.

Según informes, jugadores, entrenadores y dirigentes de la Asociación de Fútbol de Irlanda (FAI, por sus siglas en inglés) celebraron una reunión de emergencia de cuatro horas antes de votar si el encuentro debía disputarse.

Posteriormente, la FAI afirmó que una “mayoría significativa” de los jugadores había votado a favor de disputar los partidos.

Bazunu, sin embargo, optó por un camino diferente.

“Representar a mi país lo significa todo para mí. Tengo el máximo respeto por cada uno de mis compañeros, por el seleccionador, por su cuerpo técnico y por el pueblo irlandés”, afirmó en un comunicado publicado en Instagram.

Su declaración dejó claro que la decisión no se tomó a la ligera ni fue presentada como un rechazo a sus compañeros o a su país.

“Sin embargo, he tomado una decisión que no ha sido fácil. Soy un hombre de profunda fe y trato, en la medida de lo posible, de ser una persona de carácter y principios”.

Para Bazunu, la cuestión central era el coste humano del genocidio israelí en Gaza.

“Por ello, creo que sería un error participar en los próximos partidos contra Israel. Mi decisión se basa exclusivamente en mi convicción personal de que matar a personas inocentes está mal”.

También se cuidó de distinguir su postura de cualquier hostilidad hacia los judíos y recalcó que su posición no estaba dirigida contra el pueblo judío, “sino contra las atrocidades que se están cometiendo en la región”, en referencia a los crímenes de guerra del régimen sionista en Palestina, el Líbano, Irán y otros lugares.

También explicó por qué, pese a las posibles consecuencias para su carrera internacional, sentía que debía adoptar una postura.

“En la vida, hay pocas ocasiones en las que uno tiene la oportunidad de defender algo más importante, y creo firmemente que esta es una de ellas”.

Mientras tanto, la votación de los jugadores también ha generado polémica, después de que el exseleccionador de Irlanda Brian Kerr afirmara que Bazunu no fue incluido en la discusión, lo que sugiere que los jugadores ya sabían cuál sería su voto.

La retirada de Bazunu de la convocatoria se produjo en un contexto de meses de presión sobre las autoridades del fútbol irlandés.

Cuando Irlanda e Israel quedaron emparejados en el Grupo B3 de la Liga de Naciones de la UEFA 2026-27, el encuentro se convirtió inmediatamente en motivo de controversia.

La Asociación de Fútbol de Irlanda ya había solicitado a la UEFA que actuara respecto a la participación de Israel, mientras aficionados al fútbol, deportistas y activistas irlandeses intensificaban los llamamientos al boicot.

La campaña ‘Irish Sport for Palestine’ (Deporte Irlandés por Palestina) instó a la selección nacional a “hacer lo correcto” y retirarse. Posteriormente, más de 160 deportistas irlandeses firmaron una carta abierta en la que instaban a los jugadores a no participar.

La campaña reflejaba un debate más amplio sobre si la competición deportiva puede separarse de la guerra genocida que el régimen israelí mantiene y de la campaña de exterminio en Gaza y la Cisjordania ocupada.

El centrocampista irlandés Jason Knight ya había declarado públicamente que no creía que el partido debiera disputarse. Hallgrimsson también había reconocido que algunos jugadores se sentían profundamente incómodos con los encuentros, y describió la situación como la participación de Irlanda en un partido “contra el genocidio”.

La decisión de Bazunu se produjo, por tanto, después de que otros jugadores ya hubieran expresado sus reservas.

También se había sugerido que más jugadores podrían considerar retirarse. Sin embargo, la FAI confirmó que no hubo más bajas entre los jugadores y que la posterior votación de la plantilla dio como resultado una mayoría a favor de continuar con los encuentros.

El resultado, no obstante, no eliminó las preocupaciones planteadas por Bazunu y otros jugadores.

Los jugadores de Irlanda han decidido llevar brazaletes negros durante el partido del domingo en reconocimiento a las personas asesinadas en Gaza. También tienen previsto abstenerse de algunas partes de la ceremonia tradicional previa al encuentro, incluidos los saludos y el intercambio de banderines.

La FAI afirmó asimismo que los jugadores tratarían de “eliminar efectivamente sus obligaciones con los medios de comunicación” durante el resto de la ventana internacional.

El partido del domingo se disputará en el estadio Nagyerdei de Debrecen, donde Israel figura nominalmente como local. El partido de vuelta de Irlanda, oficialmente como local, también ha sido trasladado fuera de Dublín y se jugará a puerta cerrada en Bačka Topola, Serbia.

La FAI afirmó que la decisión de trasladar el encuentro de octubre se tomó debido a “desafíos operativos” que podrían afectar a la celebración del partido en territorio irlandés.

Estas inusuales circunstancias ponen de manifiesto hasta qué punto la controversia ha trascendido un encuentro ordinario de la Liga de Naciones.

Los rivales de Irlanda compiten en medio del genocidio en Gaza. El régimen israelí ha matado a más de 74 000 palestinos y herido a más de 175 000 desde octubre de 2023, mientras que otras 1414 muertes fueron registradas después de que en octubre del año pasado se anunciara un supuesto alto el fuego.

Entre las víctimas hay cientos de jóvenes futbolistas y sus familias.

Al mismo tiempo, la FAI ha argumentado que Irlanda debe cumplir sus obligaciones con la UEFA, mientras sus dirigentes han advertido de consecuencias deportivas y económicas si los partidos son abandonados. Irlanda e Israel son miembros de la UEFA y quedaron encuadrados en el mismo Grupo B3, de cuatro selecciones, junto con Austria y Kosovo.

La controversia también se ha intensificado en el contexto de la histórica oposición pública de Irlanda a la ocupación israelí de Palestina. En noviembre, los miembros de la FAI votaron abrumadoramente a favor de que la asociación presionara a la UEFA para suspender a Israel de las competiciones europeas.

Apoyo en línea a Gavin

La decisión de Bazunu ha recibido un amplio respaldo de internautas, quienes han elogiado su valentía y su decisión de situarse del lado correcto de la historia.

Leyla Hamed, periodista deportiva hispano-marroquí, señaló que Bazunu ha convertido la solidaridad con Palestina en una “acción práctica”.

Nima Tavallaey, periodista deportivo, señaló que la retirada de Bazunu “salvó una parte del alma del fútbol”. En otra publicación en X, advirtió que Gavin “es ahora un héroe para todas las personas civilizadas del mundo y, naturalmente, también un objetivo para la clase sionista-nazi de Epstein, que ahora seguramente irá tras él”.

Abubaker Abed, periodista radicado en Gaza, calificó a Bazunu de “héroe absoluto” y señaló que su gesto “significa mucho para Gaza”.

La ‘Ireland-Palestine Solidarity Campaign’ (Campaña de Solidaridad Irlanda-Palestina) también elogió a Bazunu y expresó su esperanza de que otros jugadores también “adopten una postura tan basada en principios” y boicoteen el partido.

La cuenta también reaccionó a las declaraciones de Brian Kerr, quien afirmó que Bazunu se “siente bastante abatido y rechazado por algunos de los jugadores y por la FAI, y se le ha sugerido que sería mejor que abandonara la convocatoria”.

Mientras tanto, el activista de la campaña ‘ Stop The Game’ (“’Paren el partido) y comediante Tad Hickey expresó fuertes críticas contra la Asociación Irlandesa de Fútbol por seguir adelante con el partido contra Israel.

Otro usuario de X, propalestino y socialista, señaló que Bazunu será recordado por su decisión.

Campaña de boicot contra Israel

Durante décadas, la Asociación Palestina de Fútbol ha pedido la suspensión de Israel del fútbol internacional debido a su ocupación y sus políticas de apartheid. Estos llamamientos se han intensificado desde octubre de 2023, tras la guerra de Israel en Gaza, durante la cual numerosos deportistas palestinos han sido asesinados y gran parte de la infraestructura deportiva del territorio ha sido destruida, incluidos estadios de fútbol.

Entre los asesinados se encontraba Mohammed Barakat, una estrella del fútbol de 39 años que representó al Ahly Gaza y a la selección nacional de Palestina y a quien se atribuyen 114 goles. Barakat murió en marzo de 2024 después de que un ataque aéreo israelí alcanzara su vivienda en Jan Yunis, en el sur de Gaza.

Jugador y capitán durante muchos años del Jan Younis Youth Club, Barakat había alcanzado un amplio reconocimiento en la ciudad, donde era conocido cariñosamente como “la leyenda de Jan Yunis”.

Hani al-Masdar, de 42 años, un reconocido futbolista que posteriormente ejerció como entrenador de las categorías inferiores de la selección olímpica de Palestina, murió en enero del mismo año en un ataque aéreo israelí contra Deir al-Balah.

Los jugadores de voleibol palestinos Hassan Zuaiter e Ibrahim Qassia murieron en un bombardeo israelí contra el campamento de refugiados de Yabalia, al norte de la ciudad de Gaza.

Entre los demás deportistas asesinados desde el 7 de octubre se encuentran Bassim al-Nabahin, de 27 años, jugador de baloncesto del Al-Breij; Rashid Dabbour, de 28 años, futbolista del Al-Ahli Beit Hanun; y Ahmad Awad, de 21 años, integrante de la selección nacional palestina de fútbol para personas de talla baja.

En septiembre del año pasado, expertos de derechos humanos de la ONU pidieron a la FIFA y a la UEFA que dejaran de “legitimar” y “normalizar” el genocidio israelí en Gaza al permitir que la selección israelí continuara participando en diversos acontecimientos internacionales.

“Los deportes deben rechazar la percepción de que todo sigue como si nada”, advirtieron los expertos.