Temperatura récord del mar: los océanos nunca estuvieron tan calientes

calentamiento global

La temperatura récord del mar volvió a batir todas las marcas históricas el pasado 22 de agosto, cuando la superficie oceánica global promedió 21,1 °C, según confirmó el Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S). El dato supera apenas el anterior récord de 21,09 °C registrado en marzo de 2024, pero el contexto estacional convierte esa pequeña diferencia en una señal alarmante para los expertos.

El detalle clave es que agosto representa el «invierno» oceánico, ya que la media global sigue el calendario del hemisferio sur, donde se concentra la mayor parte del agua del planeta. Alcanzar una temperatura récord del mar en el mes más frío del año implica que el «suelo» térmico de los océanos no ha dejado de subir durante décadas, lo que según la BBC sitúa el registro muy por encima del promedio habitual para esta época.

El Niño intensifica el fenómeno

Este nuevo pico se produce mientras se fortalece uno de los episodios de El Niño más intensos de la historia reciente, con anomalías en el Pacífico central que ya superan los 1,8 °C sobre lo normal según la NOAA. Los océanos absorben el 91% del calor sobrante generado por el cambio climático, por lo que la combinación de calentamiento global y El Niño ha duplicado la tasa de calentamiento marino en las últimas décadas.

El profesor Ryan Katz-Rosene, especialista en economía política ambiental de la Universidad de Ottawa, sostiene que es probable que se hayan registrado las temperaturas más cálidas de la superficie del mar desde el último período interglacial, hace 125.000 años, y los estudios paleoclimáticos respaldan esa hipótesis. La base de datos de Copernicus solo se remonta a 1979, por lo que ningún ser humano vivo hoy habría atravesado antes una situación de temperatura récord del mar como la actual.

Las consecuencias de este calentamiento ya se sienten en distintas regiones, como el Mediterráneo, donde la boya de la isla Dragonera en Mallorca registró un récord histórico de 33,02 °C este verano de 2026. Además, fenómenos meteorológicos extremos vinculados a este calentamiento, como ciclones tropicales fuera de lo habitual, refuerzan la advertencia de los científicos sobre lo que podría venir cuando llegue el próximo pico oceánico en marzo.