¿Qué es hacer política según la FIFA?

El fallo por los incidentes luego de la final en Nueva York

(Xinhua/Wu Xiaoling)

Gustavo Veiga

Gianni Infantino no orina agua bendita en materia política. Tampoco los cinco presidentes que tuvo la FIFA en los últimos 65 años: Stanley Rous, Joao Havelange, Joseph Blatter, el efímero Issa Hayatou y el suizo-italiano-libanés hasta hoy. La última nacionalidad se la debe a su esposa y la obtuvo en febrero de 2026.

Su alto perfil combina al tono con Donald Trump, los monarcas árabes del Golfo, el histriónico mandatario colombiano Abelardo de la Espriella – estuvo en su reciente toma de posesión – y hasta con Mauricio Macri, al que le dio el manejo de la fundación FIFA. Infantino prefiere a cualquiera que orbite entre la derecha y el neofascismo. Le garantizan los mejores negocios para la corporación que encabeza.

Ni él ni la federación que lidera pueden cuestionar a dirigentes, entrenadores, futbolistas o hinchas por “hacer política”. Es un contrasentido. La sanción que le aplicaron a la AFA porque los jugadores de la Selección mostraron la bandera de Malvinas se consideró “una manifestación no deportiva”. Por lo tanto punible.EAST RUTHERFORD, NEW JERSEY - JULY 19: Lionel Messi #10 of Argentina receives his runner-up medal from FIFA President Gianni Infantino and U.S. President Donald Trump after the FIFA World Cup 2026 Final match between Spain and Argentina at New York New Jersey Stadium on July 19, 2026 in East Rutherford, New Jersey. Justin Setterfield/Getty Images/AFP (Photo by Justin Setterfield / GETTY IMAGES NORTH AMERICA / Getty Images via AFP)

Si un seleccionado nacional se embandera con una reivindicación histórica, sentida, basada en derechos legítimos sobre territorio argentino, bienvenida sea la política. Aún con un estadio de fútbol como escenario.

La FIFA no tiene legitimidad, basada en su presunta legalidad, para silenciar o castigar a jugadores por festejar una victoria mostrando un “trapo” pintado por pibes de Fuerte Apache, como contó Thiago Almada. Su reputación política es muy turbia. Con una agravante. Representa a 211 federaciones o países, 18 más que las Naciones Unidas.

Ejercer la libre expresión de una idea es un derecho humano. Un derecho que en la historia del siglo XX y lo que va del XXI, la FIFA amordazó o ignoró en cuantiosas oportunidades. Omitió el terrorismo de Estado en varias Copas del Mundo. En la Italia de Mussolini en 1934, en la Argentina de 1978 durante la dictadura cívico militar de Videla, Massera y Martínez de Hoz y por qué no, en los Estados Unidos de 2026 donde se producen asesinatos, deportaciones y ataques xenófobos a inmigrantes practicados por el ICE. Es la nación con la mayor población carcelaria del mundo y que en política exterior, ha estado en guerra durante casi toda su historia independiente de dos siglos y medio.

Un dato final. Infantino condecoró con el premio de la Paz FIFA a Trump, un criminal de guerra, promotor del primer intento de golpe de Estado en su país en 2021 y condenado por 34 delitos graves en Estados Unidos.

* Periodista y docente por concurso de la carrera de Comunicación Social de la Universidad de Buenos Aires (UBA)  y de la tecnicatura de Periodismo Deportivo en la Universidad de La Plata (UNLP). Colaborador del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)