Brasil niega visado a funcionarios de EE.UU. que querían monitorear elecciones
El gobierno brasileño confirmó que Brasil niega visado a dos funcionarios del Departamento de Estado de Estados Unidos que planeaban visitar el país en la antesala de las elecciones de octubre. Según el Ministerio de Relaciones Exteriores, las solicitudes fueron recibidas el 20 de julio y rechazadas oficialmente el viernes 24.
Los estadounidenses Riley M. Barnes y Samuel Samson tenían previsto reunirse con autoridades electorales para discutir libertad de expresión, integridad de las elecciones y el funcionamiento de las urnas electrónicas. La misión, presentada como técnica y de rutina, fue interpretada en Brasilia como una iniciativa con potencial para cuestionar la credibilidad del sistema electrónico de votación.
Plan para sembrar dudas
Informaciones de la prensa brasileña e internacional señalan que el plan de los enviados de Washington podía sembrar dudas sobre la limpieza del proceso electoral, en un ambiente ya marcado por discursos que atacan las urnas electrónicas. Fuentes del gobierno brasileño afirman que existía preocupación por una posible “instrumentalización política” de la visita, especialmente tras encuentros recientes en los que aliados de Donald Trump y de sectores bolsonaristas volvieron a poner en tela de juicio el sistema.
Por parte de Estados Unidos, el Departamento de Estado difundió una nota en la que niega cualquier intención de minar las elecciones en Brasil y define el viaje como parte de una agenda para debatir derechos humanos y libertad de expresión. Para Washington, cualquier sugerencia de maniobra para interferir en el proceso democrático brasileño sería “una mentira sin fundamento”.
Pese a la negativa de visado, hasta ahora no hubo una reacción pública más dura del gobierno estadounidense, mientras Brasil sostiene que la decisión buscó proteger la confianza en las urnas electrónicas y evitar más ruido en el clima electoral. El episodio añade tensión a la relación diplomática y alimenta el debate interno sobre el papel de observadores extranjeros en procesos electorales nacionales.