Segundo vicepresidente de Perú deja temporalmente su cargo pero no renuncia

El segundo vicepresidente de Perú, Omar Chehade, sospechado de haber incurrido en tráfico de influencia, afirmó esta tarde que se alejará de esa función hasta que se resuelvan las investigaciones parlamentarias y judiciales que se sustancian, pero sostuvo que «no es pertinente» renunciar al cargo.

Télam

«He decidido que mientras duren las investigaciones que sobre mi persona realizan la Fiscalía de la Nación y en simultáneo tres comisiones del Congreso -de llegar el caso- no ejerceré las funciones de segundo vicepresidente de la República», expresó Chehade en un comunicado divulgado esta tarde y cuya reproducción fascsimilar publicó la radio RPP en su sitio web.

De ese modo, quedará «expedito el camino para que las asuma (a esas funciones), como legalmente corresponde, el presidente del Congreso en mi lugar», señala el texto, que está precedido por el membrete del Congreso de la República y lleva al pie la firma del funcionario en su doble papel de segundo vicepresidente y legislador del parlamento unicameral.

«Considero que no es pertinente formular renuncia a tal investidura dado que soy inocente de los cargos atribuidos», subrayó Chehade.

La renuncia de Chehade fue sugerida por el presidente Ollanta Humala, quien el domingo, en una entrevista por televisión, recomendó a su compañero de fórmula «dar un paso al costado», y fue ratificada por al menos tres figuras del oficialismo: el canciller Rafael Roncagliolo y la ministra de la Mujer, Aída García Naranjo, ayer, y la legisladora Rosa Mavila, hoy.

«En lo personal pienso que haría bien en dar un paso al costado, pero eso debe nacer de él», dijo Humala durante la entrevista televisada que concedió el domingo a cuatro periodistas para hacer un balance de los primeros 100 días de su gobierno, reportó la agencia noticiosa estatal Andina.

A mediados de octubre, Chehade fue acusado por la prensa de haber organizado a comienzos de ese mes una reunión con tres altos mandos de la Policía Nacional para que su hermano Miguel y otra persona identificada como Luis León Barandiarán pidieran el desalojo ilegal de una azucarera ocupada por sus trabajadores y en conflicto judicial, para que pudiera ser recuperada por el grupo empresario Wong.

El Ministerio Público inició inmediatamente una investigación de oficio en cuyo contexto Chehade «solicitó declarar» el viernes próximo, según reveló ayer el Fiscal de la Nación, José Peláez Bardales.

«Estoy muy tranquilo porque, a pesar de que el tema ha afectado mi honor y a mi familia, tengo la conciencia muy limpia», aseguró Chehade el miércoles, al declarar ante la Comisión de Etica del Congreso.

No obstante, la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales del Congreso resolvió ayer abrir una investigación contra Chehade por los presuntos delitos de patrimonio ilegal, cohecho activo, falsedad genérica y tráfico de influencia.

El presidente de esa subcomisión, Víctor García Belaúnde, anunció hoy que en el contexto de esa indagación se citará «a todos los que puedan aportar algo para llegar a la verdad, entre ellos al grupo Wong, que ha sido muy mencionado como los beneficiarios directos» de la supuesta maniobra impulsada por el vicepresidente.

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