El dirigente opositor venezolano Leopoldo López, sindicado como autor intelectual de la muerte de 43 personas, salió este sábado de la cárcel de Ramo Verde, ubicada al oeste del Estado Miranda, y pasará a cumplir arresto domiciliario, como una medida humanitaria otorgada por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) por problemas de salud.

López fue acusado el 10 de septiembre de 2015 de ser el responsable de desatar los hechos violentos en el país en febrero de 2014 conocidos como guarimbas, que provocaron la muerte de 43 personas y cientos de heridos. López fue condenado a una sentencia de 13 años, nueve meses y siete días y 12 horas de cárcel, a cumplir en la prisión militar de Ramo Verde por la juez Susana Barreiros.

De acuerdo con un comunicado del TSJ, “con ponencia del magistrado Maikel Moreno, la Sala Penal del Tribunal Supremo de Justicia se avocó de oficio a la causa” contra el opositor venezolano y “en virtud de información recibida sobre la situación de salud” el magistrado Maikel Moreno “consideró ajustado a derecho otorgar una Medida Humanitaria a López”, que se hizo efectiva el viernes 07 de julio.

Desde comienzos de 2014, López realiza convocatorias en aras de romper el orden constitucional, incitar a la desobediencia civil y demandar la salida del presidente Nicolás Maduro por vías antidemocráticas.

“Sala Penal del TSJ otorga casa por cárcel a Leopoldo López por problemas de salud”, subrayó la corte, que precisó se trata de una “medida humanitaria ajustada a Derecho” concedida el viernes por el presidente del tribunal, Maikel Moreno.

A través de su portal web, el Máximo Tribunal de Justicia publicó: “Con ponencia del magistrado Maikel Moreno, la Sala Penal del Tribunal Supremo de Justicia se avocó de oficio a la causa contra el ciudadano Leopoldo López, en virtud que existían serios señalamientos de irregularidades sobre la distribución del expediente a un Tribunal de Ejecución, asimismo y en virtud de información recibida sobre la situación de salud del dirigente político, el magistrado ponente Maikel Moreno, consideró ajustado a derecho otorgar una Medida Humanitaria a López, la cual se hizo efectiva este mismo viernes 07 de julio”.

Durante la madrugada de este sábado 8 de julio uno de sus abogados en España, Javier Cremades informó en redes sociales: “Leopoldo López está en su casa de Caracas con Lilian (su mujer) y sus hijos. Aún no es libre, sigue bajo arresto domiciliario. Le sacaron de madrugada”, tuiteó Cremades.

“Feliz de que Leopoldo López haya vuelto a casa”, escribió en su red social el jefe de gobierno español Mariano Rajoy.

López, de 46 años, fue condenado por cargos de “incitación a la violencia” durante las protestas para pedir la renuncia del presidente venezolano, Nicolás Maduro, que dejaron un saldo de 43 fallecidos entre febrero y mayo de 2014. Hasta este viernes, cumplía una pena de de 13 años, nueve meses y siete días en la prisión militar en Ramo Verde.

Su esposa, Lilian Tintori, había tuiteado este viernes 7 de julio: “Después de 32 días sin poder entrar a la cárcel de Ramo Verde, logramos pasar el primer piquete de la GNB para ver a Leopoldo”.

“En este momento me acaban de dar el ingreso a la cárcel militar de Ramo verde para visitar a Leopoldo”, escribió en @LilianTintori horas antes de la orden dictada por el TSJ.

Hasta el momento, el presidente de la República, Nicolás Maduro, no se ha pronunciado en sus redes sociales ni a través del canal Venezolana de Televisión (VTV).

El gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles, también se expresó en Twitter tras conocer la noticia. “Nos da gran alegría que Leopoldo López esté en su casa con su familia!Tiene que darse su libertad plena como a todos los presos políticos”, escribió en @hcapriles.

Una jugada táctica en un escenario de guerra

Coordinación Nacional de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

¿Qué pensar de la decisión de otorgarle prisión domiciliaria a Leopoldo López, preso por su responsabilidad en la violencia del año 2014 que dejó 43 muertes? Lo primero es ver el contexto: la medida adoptada por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) llega en uno de los momentos de mayor enfrentamiento declarado por la derecha y el imperialismo norteamericano, con una agresión internacional y un intento de choque de poderes públicos en ascenso constante.

 Dentro de este contexto esta decisión aporta varios elementos favorables. El primero es que obliga a la derecha a reconocer al TSJ, contrarrestando su discurso que había llegado a desconocer a ese como a los demás poderes públicos. Si esta decisión del TSJ es válida, entonces las demás también deben serlo, como por ejemplo el nombramiento de la vicefiscal, realizado días atrás.

 En segundo lugar, la medida muestra, en particular hacia el frente exterior, señales de disposición al diálogo con actos concretos, restándole un argumento central a la matriz internacional que había hecho de Leopoldo López una pieza clave para acusar al gobierno de “dictadura”. Ahora que está en su casa con su familia, ¿qué dirán? El frente internacional es, en esta guerra, un espacio central del desarrollo de las acciones, es desde allí donde se justifican las agresiones diplomáticas, económicas y violentas contra Venezuela.

 Sabemos que la medida no desmontará los planes de Golpe de Estado en marcha, y que el cinismo de la derecha y sus aliados internacionales no tiene límites. Serán capaces de continuar sin reconocer al TSJ, aunque hayan aceptado la medida con López, manteniendo la misma lógica que respecto al Consejo Nacional Electoral, poder público que únicamente reconocen cuando les es favorable.

 De lo que se trata es de una jugada táctica en medio del incremento de las acciones de guerra, ante la inminencia de dos fechas claves: el 16, fecha a partir de la cual intentarán una escalada mayor, y el 30 de julio, día en que se votará por la Asamblea Nacional Constituyente. Una jugada que además agudiza las disputas a lo interno de la derecha, entre quienes se pelean un poder que no tienen.

 Acatamos, aunque no compartimos, la decisión. Porque emana del TSJ y porque es una acción táctica en lo político. Creemos también necesario que esto no abra ninguna puerta sobre una posibilidad impunidad, el pueblo chavista, la gente de a pie, necesita que exista una justicia fuerte y que esta se cumpla. Tanto para quienes dictan ordenes de muerte, como Leopoldo López, como para los corruptos internos. Esta es una sociedad que necesita que se castigue a los responsables, que no existan privilegios ante la ley. Eso es necesario para volver a acercar a quienes se han alejado del proyecto bolivariano, algo imprescindible para el 30 de julio y lo que está por-venir.

 En cuanto a la molestia de una parte del chavismo, en particular en las bases, creemos que es legítima: se ha aguantado mucho, hecho una gran muestra de disciplina política durante estos meses de escalada violenta. No puede existir ante eso una señal de posible liberación de quienes han matado, tanto en el 2014, como tampoco puede haber una señal de que no habrá pena para quienes son responsables, materiales e ideológicos, de las muertes que han ocurrido desde principios de abril. Esto es una guerra de cuarta generación, compleja, que demanda la mayor inteligencia y unidad.

 

 

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